Ángela Zaragoza, de 6 años, no podía decir lo contenta que se sentía, pero su rostro de felicidad hablaba por su boca. Al igual que su hermano Marcos padece una enfermedad rara (neuropatía axonal) que no le permite tener movilidad en las extremidades, ni poder másticar o hablar. Sin embargo, fruto del trabajo de su monitora en casa Leticia Faro, que la animó a utilizar la boca para pintar, ha conseguido plasmar en folios 24 dibujos que desde el pasado 31 de mayo se exponen en el vestíbulo de la Casa de Cultura de Monzón.
La inauguración fue toda una fiesta con la presencia de los amnos del colegio de Educación Infantil ‘Joaquín Costa’ y del centro de Educación Especial ‘La Alegría’. Ángela recibe una una enseñanza ‘combinada’. Sus compañeros le cantaron, le hicieron regalos y le dieron el cariño propio de los niños. La pequeña respondía ojiplática con sonrisas.
La inauguración contó con la presencia del alcalde Álvaro Burrell y del concejal de Educación, Vicente Guerrero, que arroparon a una madre, Paqui Osuna, muy orgullosa. «Es genail y estoy superorgullosa. Tiene mucho mérito lo que la niña ha hecho y estoy muy agradecida. Mi hija no abre la boca y verla sujetar el pincel parecía un sueño, un milagro. Son logros que ella va haciendo. Es un modo de vida, ni más, ni menos», sentenciaba.



