Captar los momentos bucólicos de la infancia, documentar el recuerdo de tiempos floridos en blanco y negro, plasmar la belleza que encierra el deterioro y el abandono, y a la vez lanzar un grito reivindicativo contra la precaria situación de dejadez en la que se encuentra el entorno de la Virgen del Plano, un lugar querido por todos los barbastrenses y que forma parte de la memoria colectiva de la ciudad, son las pretensiones que han movido al grupo fotográfico AFIB para elaborar una sorprendente visión de la ermita y su lugar de esparcimiento.
Bajo el título ‘La Virgen del Plano … una visión diferente’, 16 fotógrafos aportan su visión sobre este enclave con fotografías actuales que nos muestran recovecos prácticamente imperceptibles por el visitante, nos invitan a imaginar y a soñar, a volver a nuestra infancia y a la vez a encontrarnos con una realidad muy degradada, que dista mucho de la imagen onírica que los barbastrenses tienen del lugar, jardín de infancia y de adolescencia, así como espacio de culto.
La exposición aporta las miradas particulares de los fotógrafos María Garcés, Julio Ribera, Joukje van der Sluis, Antonio Clavero, Orosia Araguás, Lino Bielsa, Mar Franco, Julián Samitier, Jonás Revilla, Marité Mora, Paco Cremades, Ixeia Lacau, Bea García, Pepe Marqueta, Dori Rufas y Enrique Pascau.
Junto a sus fotografías, hay una sección con fotografías históricas de principios de la segunda mitad del siglo XX, en las que se ve una Virgen del Plano muy distinta a la que ahora conocemos. Un entorno lleno de vida, con niños jugando en los columpios, una flamante pasarela sobre el Vero -hoy derruida-, con unas escaleras que descendían desde el templo hasta la ribera con escalones en los que se puede leer el nombre del comercio que patrocinó la obra. Una imagen muy distinta a la actual, con columpios oxidados, una piscina abandonada y un templo invadido en los últimos tiempos por los vándalos.
La muestra se presentó por primera vez en el Bar Terminus, y ante la buena aceptación del público, AFIB decidió llevarla a un lugar público para el mayor disfrute de todos los barbastrenses.
La exposición se podrá ver en la Casa de la Cultura, en su horario habitual, hasta el 25 de marzo. AFIB (Asociación de la Fotografía y la Imagen de Barbastro) ha dejado un libro de firmas para que todos los visitantes puedan plasmar sus recuerdos o las sensaciones que les aporta esta exposición y que se entregará a la cofradía que gestiona el espacio.
La presidenta de AFIB, Dori Rufas, explica que el motivo de la muestra era «tener una escusa común y cercana para hacer un proyecto fotográfico en el que todos estuviéramos conectados con unos recuerdos y que a la vez pudiéramos ver ahora. La Virgen del Plano por sus recuerdos y su situación actual presenta una idea fotográfica con mucha diversidad y hemos conseguido mostrar una Virgen del Plano (o del Llano) que vive en nuestros recuerdos. Hemos cumplido con un objetivo fotográfico más que reivindicativo, aunque es inevitable que la reivindicación esté presente porque todos tenemos recuerdos muy bonitos, alegres de un espacio muy vivo».
La inauguración de la exposición reunió a los fotógrafos de AFIB, al alcalde de Barbastro y a los integrantes de la cofradía de la Virgen del Plano que se encarga de mantener viva la tradición religiosa en este enclave.
El alcalde Antonio Cosculluela recordaba con nostalgia «los tiempos pasados en el que la Virgen del Plano era un referente de reunión de las familias y de la gente joven los domingos que íbamos a bañarnos al río. Es la pérdida de un espacio de disfrute que se ha ido degradando con el paso del tiempo».
El Ayuntamiento tiene un proyecto de urbanización del entorno y que podría contribuir a revitalizar la Virgen del Plano y evitar que sea un espacio degradado. La junta gestora de la cofradía confía en que gracias a dicho plan de urbanización reviertan fondos para el entorno y se pueda acometer entre otras obras el arreglo del tejado de la ermita. «Nos gustaría potenciar el espacio a través del voluntariado y con la ayuda del Ayuntamiento para convertirlo en una zona verde para el disfrute de la ciudad», apunta Juan Vidaller, secretario de la junta gestora.




