Una tormenta de granizo que se precipitó sobre la localidad mediocinqueña de Estiche en la tarde del lunes ha arrasado con prácticamente la mitad del cultivo de cereal y ha dejado también pérdidas en el cultivo de maíz y de árboles frutales como la cereza.
La tormenta se originó entre las 15.30 y las 16.00 en el polígono 10, un área de monte de Estiche, sita a unos dos kilómetros del casco urbano donde cayó lluvia pero no pedrisco. La tormenta de pedrisco afectó a unas 400 hectáreas donde había cultivo de cebada, maíz, arroz y árboles frutales como el cereal. La tormenta abarcó una franja de 1 kilómetro y dejó daños en los caminos de acceso al monte. En esa zona cayó unos 40 litros por metro cuadrado aproximadamente. «El agua bajaba a mares», explicó ayer el alcalde delegado Jesús Peruga y uno de los agricultores afectados.
El cultivo más dañado ha sido la cebada que estaba recién cosechada o pendiente de hacerlo en los próximos días. En este cultivo, el Ayuntamiento valoraba ayer las pérdidas en un 50%. Mientras que las pérdidas en maíz han sido menores ya que estaba recién plantado y la planta se podrá regenerar. Tampoco ha sido considerable el impacto en el arroz, al cultivarse en superficie húmeda, y algo mayor en las cerezas, que se estaban recogiendo.
Alrededor de 8 agricultores de Estiche, pequeña localidad del municipio de San Miguel Cinca, han sido los afectados. La mayoría tiene seguros agrarios por lo que se espera que compensen parte de las pérdidas.
Algunos recordaron la tormenta de hace cuatro años, que también dejó pedrisco y causó considerables daños, llegando a perderse la totalidad de las cosechas. Entonces el daño también afectó a las viviendas de la población, los caminos y árboles.

