Miembros de la Plataforma contra la Incineradora de Biomasa de Monzón y Ecologistas en Acción entregaron ayer en el Ayuntamiento ribereño cerca de 4.000 firmas en papel y 5.400 digitales –recogidas en la plataforma Change.org- contra el proyecto de planta incineradora de biomasa que se pretende construir a 600 metros del casco urbano.
Además de al alcalde, las firmas se remitirán al presidente de Aragón, al Consejero de Medio Rural y Sostenibilidad y al máximo responsable del INAGA, solicitándoles que adopten las medidas necesarias para que este polémico proyecto no siga adelante.
Después de más de dos años de oposición a la instalación de la planta, la Plataforma contra la Incineradora de Biomasa de Monzón y Ecologistas en Acción creen necesario que las autoridades y los organismos con competencias en este proyecto conozcan «el sentir de una parte importante de la ciudadanía, que sabe que la quema de un millón doscientos mil kilos de madera al día (1.200.000 kg), durante 8.000 horas al año supondría una fuente de emisión de contaminantes y sustancias tóxicas que provocarían aumento de los casos de cáncer y de enfermedades broncopulmonares y cardiovasculares». Asimismo estos colectivos no entienden que se instale una planta de estas características a 600 metros de sus viviendas, «como si no hubiera terreno como para retirarla suficientemente de cualquier población».
La ausencia de un estudio sobre las partículas contaminantes en la declaración de impacto ambiental del INAGA y que Urbanismo diera por buena una ubicación tan cercana al casco, más próxima a la ciudad que los polígonos industriales, motivaron la denuncia de este proyecto ante el Juzgado de Monzón por parte de Ecologistas en Acción. Tras la toma de declaraciones de los técnicos de INAGA y del Ayuntamiento de Monzón, que ratificaron sus informes, su y la fiscalía han pedido que se archive la causa. Por su parte, la acusación requiere más pruebas para esclarecer este asunto.
La jueza ha admitido estas peticiones en las diligencias previas y se espera que en las próximas semanas se manifieste sobre si se abre un juicio oral o se archive.
El portavoz de Ecologistas en Acción, Alex Serrano, confía en que al final «prime la salud de los vecinos de Monzón y de las ciudades próximas que sufrirían graves afecciones». En este sentido, cabe recordar que el científico Eduardo Rodríguez Farré, experto en toxicología y miembro del Comité Científico de la Unión Europea sobre Nuevos Riesgos para la Salud, alertó en una charla celebrada recientemente en Monzón y organizada por la plataforma, sobre las enfermedades broncopulmonares y cardiovasculares que provocan la emisión de contaminantes como las partículas en suspensión o los óxidos de nitrógeno.
Por otro lado el doctor dejó claro que la combustión de biomasa en las incineradoras es una fuente principal de contaminantes muy tóxicos, como los benzopirenos o las dioxinas, sustancias de las más tóxicas conocidas y que son causa de cáncer, ocasionando que se eleve el número de muertes prematuras entre la población expuesta a los humos de la incineradora, que se evalúan en más de 2.000 millones de m3 anuales.
Desde la empresa promotora, Forestalia, salieron ayer al paso de esta nueva acción de la plataforma, argumentando el «altísimo apoyo institucional, político y social a la planta de biomasa de Monzón, un proyecto seguro para la salud y el medio ambiente, como avalan todas las autorizaciones concedidas».
También destacan la utilización de tecnologías de última generación en «este tipo de plantas de energía limpia, generadoras de empleo directo e indirecto, y por tanto de desarrollo sostenible, que generan interés en otros territorios por acoger e incentivar su instalación». Por ello, en un comunicado tachaban de «paradójica» la campaña de Ecologistas contra el proyecto de biomasa de Monzón «que en otras ocasiones se había expresado como defensora de las energías renovables».


