Una cadena humana de 1.200 niños, maestros y profesores de los centros de Educación Primaria, Secundaria y Especial rodeó ayer el castillo de Monzón en un gesto simbólico para reivindicar el potencial turístico que tiene este monumento, gloria del pasado de la capital mediocinqueña.
Este acto, organizado por la concejalía de Turismo, arranca los actos conmemorativos del 800 aniversario de la llegada del niño rey Jaime a la fortelaza a la muerte de su padre Pedro II en la batalla de Muret para ser educado por los templarios.
Precisamente los caballeros de la Orden del Temple de la Encomienda de Monzón fueron lo que dieron la bienvenida ayer, antes de las 11.00, al millar de niños que acudió a la iniciativa de rodear este monumento nacional con sus manos. A la cabeza de los monjes guerreros, el maestre de Jaime I, Guillem de Mont Rodon a quien en mayo se le honra con unos fastos dignos de ser declarados de interés turístico regional.
«Hemos dado la bienvenida uno por uno a todos los niños, como tiene que ser», aseguraba el actor que interpretaba a Mont Rodon.
La cadena comprendió las cañoneras, las ruinas de la antigua iglesia de san Juan, en el exterior del templo, rodeo la oficina de Turismo y el patio de armas del castillo.
Varios voluntarios colaboraron en esta tarea insólita en la ciudad del Cinca, y hasta un avión sobrevoló la cadena humana para tomar fotos aéreas con las que contribuir a la promoción de la marca turística ‘Monzón Templario’ en la que trabaja el Ayuntamiento.
El concejal de Turismo, Jesús Guerrero, se mostraba satisfecho por «haber cumplido el objetivo. Hay que agradecer el esfuerzo importante de todos los colegios. Estamos poniendo en valor el castillo no sólo con las líneas de actuación de la marca ‘Monzón Templario’ o la ciudad de congresos, sino que los niños están abrazando su castillo. Con este gesto la gente sabe del legado de los templarios y de la llegada de Jaime I. Promocionamos nuestra historia y con ello conseguimos futuras sucursales que venderán su castillo y su pueblo».
Entre los niños, euforia, alegría y mucho orgullo por participar en esta cadena humana. «Este castillo es una antigüedad, es muy bonito y es un símbolo de Monzón donde vivió el rey de Aragón», afirmaba Laura y Martina.
Los actos conmemorativos de la llegada de Jaime I al castillo continúan este fin de semana con varios talleres infantiles por la mañana y tarde en el castillo a partir de las 11.00 y de las 17.00.
Y el domingo será el día grande con el desfile de Jaime I desde la plaza Mayor hasta el castillo, donde será recibido por los templarios. Actuaciones musicales, exhibiciones de lucha, recreaciones, … son algunas propuestas para toda la jornada.





