Con la entrega de los premios FLA al creador y director de la Feria del Libro Aragonés de Monzón durante numerosos años, Chorche Paniello, y al periodista de HERALDO, escritor y reciente premio nacional de periodismo cultural, Antón Castro, se baja el telón de una nueva exitosa cita con la cultura bibliográfica de la Comunidad.
Paniello y Castro se subían al escenario de la feria ayer noche para recoger sus respectivos galardones entregados por la alcaldesa y la presidenta de la Institución Ferial de Monzón en reconocimiento al trabajo y al apoyo constante a esta feria. Castro, además ha sido protagonista por partida doble puesto que ayer presentó también su libro ‘El dibujante de relatos’, editado por Pregunta.
La organización baja el telón de la feria con un exitoso balante tanto en lo relativo a público como a ventas. En los tres días han pasado por la Azucarera alrededor de 15.000 personas, cifra similar a la pasada edición, y las ventas han ido mejor que el año pasado. Buena respuesta de público tuvieron también las cenas literarias con 70 y 150 comensales el viernes y el sábado, duplicando las cifras del pasado año.
A pesar de que la Feria del Libro Aragonés cerró sus puertas ayer, las tres exposiciones de esta edición (fotografías sobre el libro ‘Amor, blanco roto’, imaginería en la religiosidad popular y personajes ilustres de la literatura aragonesa) se podrán ver durante la jornada de hoy en la planta baja de la Azucarera.
La Historia en cómic
La Feria del Libro Aragonés es una buena escuela para iniciar a los niños a la lectura. Por primera vez en esta edición participa la Biblioteca Municipal de Monzón con un puesto donde inculcar la pasión por la lectura a los más pequeños, así como los diversos talleres que ha organizado la asociación Cosquillas o los de caligrafía de Ricardo Vicente para mostrar que las letras son arte. Pero si hay una manera amena y que engancha a los pequeños y jóvenes por la lectura esa es la novela gráfica. El cómic, que cada vez está adquiriendo más auge en Aragón con colectivos como Malavida que siempre presentan sus irreverentes creaciones en esta feria, o el último número del fanzine Thermozero, a ellos se ha unido la venta de los tradicionales cómics de los superhéroes de Marvel, entre otros clásicos. Al margen del cómic de historietas de ficción, la Feria del Libro Aragonés ha servido para promulgar el aprendizaje de la Historia de Aragón a través de viñetas. Ha sido el caso de la presentación celebrada ayer por la mañana de ‘Los templarios de Monzón‘, un cómic editado por el CEHIMO y realizado por María Ángeles Mur, guía del castillo que firma el guión, y las ilustraciones del leridano Marçal Abella. Está publicación tiene como novedad que diversas viñetas vienen con códigos QR para poder acceder a diferentes páginas web y ampliar información sobre la historia de los templarios de Monzón.
Y sin dejar el tema del Temple, Juan Fer Briones presentó la ‘precuela’ de ‘El último templario‘, titulada ‘El renegado’ y que aborda la muerte de Pedro II. ‘El renegado’ ha sido uno de los superventas de la feria con en torno al centenar de ejemplares vendidos. «La feria ha estado muy fuerte y estamos contentos con la experiencia porque entras en contacto con la gente, les puedes explicar la obra y hacer una venta directa», señalaba el autor valenciano pero barbastrense de adopción.
El editor de GP, Daniel Viñuales, presentó una historia más cercana en el tiempo, ‘Blanquito‘, la historia de su abuelo Mariano Viñuales, republicano que tuvo que marcha al exilio a México. «El cómic gusta en esta feria. Siempre que hemos venido hemos tenido buenas ventas en esta feria. Nuestra temática es aragonesa con autores de aquí y con temas de la zona y eso gusta».



