«Menuda faena». Así se expresaba la alcaldesa de Albalate de Cinca, Sagrario Sender, al referirse a la «gamberrada» cometida en la madrugada del domingo en la localidad mediocinqueña cuando unos vándalos pincharon los neumáticos de unos setenta vehículos estacionados en varias zonas.
Ayer no se hablaba de otra cosa en la localidad que veía con estupor como el domingo muchos de sus vehículos aparecían con hasta con cuatro ruedas pinchadas.
Los hechos fueron denunciados al cuartel de la Guardia Civil de Belver de Cinca, que ayer registraba treinta denuncias. La Benemérita ha abierto una investigación de los hechos aunque de momento no se tiene ninguna hipótesis sobre quién estaría detrás de estos actos vandálicos. La alcaldesa animaba a los afectados a denunciar ante la Guardia Civil estos hechos.
Todo apunta a que estos pinchazos se debieron a una «gamberrada de muy mal gusto» como apuntaban ayer varios de los vecinos afectados por estos pinchazos.
Los vecinos y el propio Ayuntamiento descartan que hayan sido vecinos de la localidad dispuestos a gastar una broma pesada ni de otras poblaciones vecinas, ya que también estuvieron afectados coches de Alcolea de Cinca que habían acudido esa noche a Albalate.
También se descarta el móvil de una venganza puesto que entre los afectados se encuentran vecinos de toda condición, raza, edad o nacionalidad.
Lo curioso de estos hechos es que ningún vehículo sufrió el menor destrozo al margen de los pinchazos.
Los pinchazos se registraron en varias zonas de la población y se cree que pudieron ser obra de un grupo que actuaría con premeditación.
La alcaldesa espera que se encuentre a los causantes para que puedan pagar los destrozos, así como va a solicitar a la Benemérita un refuerzo de la vigilancia por las noches.
Intensa actividad en el taller
El único taller de recambios de neumáticos de la población, Rodi, registraba ayer una actividad frenética. Desde primeras horas habían recibido la visita de muchos propietarios afectados que precisaban el arreglo de los neumáticos. La mayoría parte de ellos se podían subsanar con parches cuyo coste rondaría los 15 euros por rueda, pero en caso de tener que cambiar los neumáticos enteros, el gasto sería mayor.
El propietario de este taller no recordaba un día como el de ayer con tanto trabajo y aseguraba que al menos tardaría dos días para atender tanta demanda. Algunos vecinos optaron por acudir a talleres de otras localidades cercanas como Binéfar.
Al daño económico hay que añadir los perjuicios personales que tuvieron que sufrir los afectados. Algunas no pudieron acudir al trabajo y otros tuvieron que solicitar el coche a amigos y familiares.
«Yo tengo dos coches y en los dos me las han pichado. Nunca habíamos visto un acto de vandalismo así. Para ir a trabajar me han tenido que dejar otro coche», explicaba Gregorio Bernard.
«A mí me han pinchado seis ruedas de tres coches que tenía aparcados delante de mi casa. Tenía que estar en Lérida ayer y no he podido ir y mi marido ha tenido que ir a trabajar con un coche prestado y mi hijo con una rueda pinchada. Esto es hacer mal por mal, vandalismo porque no ha habido ningún robo», explicaba Milagros Sevillano, otra afectada.




