
Barbastro ha vivido en la mañana de este Viernes Santo uno de los actos más esperados y sobrecogedores de su Semana Santa con la celebración de la tradicional Procesión del Vía Crucis. Organizada por la Cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad, la ciudad ha vuelto a volcarse desde primeras horas del día en una cita marcada por el recogimiento y la profunda vivencia espiritual.
La jornada ha comenzado a las 6:00 horas con el rezo de Laudes en la iglesia de los Padres Misioneros. Una hora más tarde, a las 7:00, la iglesia de San Francisco ha sido el punto de partida de la procesión, que ha arrancado con orden y solemnidad, encabezada por la cruz de guía de la Cofradía y con la participación de un gran número de cofrades. Numerosos fieles han acompañado el recorrido, participando activamente en cada una de las estaciones.
Implicación de los fieles
Uno de los rasgos más característicos de este Vía Crucis es precisamente esa implicación del público, que no se limita a contemplar, sino que se une al rezo, generando una atmósfera de profundo silencio y respeto, solo interrumpida por las oraciones, los cantos y el inconfundible sonido de tambores, bombos y cornetas de la sección de instrumentos de la Cofradía.

El recorrido ha discurrido por algunos de los espacios más representativos de la ciudad, como la plaza Diputación, General Ricardos, el paseo del Coso o la plaza de Aragón, San José de Calzasanz, hasta culminar en la S.I. Catedral. A lo largo del trayecto, ha destacado la presencia de los catorce cofrades encargados de portar los estandartes de las estaciones del Vía Crucis, junto a otros participantes que llevaban cruces, faroles y báculos adornados con los tres clavos, contribuyendo a reforzar la solemnidad del conjunto.
Nuevo tocado y pañuelo
Entre las novedades de este año, la Virgen de la Soledad ha lucido un nuevo tocado y un delicado pañuelo sostenido entre sus dos manos, mientras que la salida desde San Francisco se ha visto realzada por la incorporación de dos nuevos estandartes situados a ambos lados de la puerta principal, con el emblema y las imágenes titulares de la cofradía.
El momento culminante se ha vivido con el rezo de la decimocuarta estación en el interior de la S.I. Catedral, completamente llena de fieles. En un ambiente de silencio absoluto, cargado de emoción, se ha puesto fin a la procesión, dejando una profunda huella entre los asistentes.

Un año más, la Cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad ha reafirmado la relevancia de este acto dentro de la Semana Santa de Barbastro, consolidándolo como una de sus manifestaciones más intensas, participativas y espirituales.


