Por Pablo Sig
El partido comenzó con la tónica habitual, el Barbastro salió mejor, dominaba el juego y no le creaban peligro, tres llegadas fueron el aviso para lo que se avecinaba en el minuto 20, Soule realizaba una maravillosa volea que dejó atónito a todo el campo con un golazo espectacular.
El 1-0 era justo, pero los rojiblancos querían más y continuaron con el dominio, hasta que el minuto 37 el extremo izquierdo visitante Mariano aprovechaba un hueco para colarse con el balón controlado dentro del área y anotar el 1-1, fue el peor momento de los de Dani Martínez que veían una vez más que la ventaja se escapaba, el descanso llegó cuando los locales más lo necesitaban.
Remontada en la segunda mitad
Al inicio de la segunda mitad el conjunto vitoriano quiso hacer valer su condición de equipo filial de un 1ª división, en el 57 un gol anulado como advertencia, y en el 62, gol de falta directa de Ropero, la afición enmudeció, todo parecía indicar que el Barbastro se iba a ir de vacío nuevamente, pero si una cosa ha demostrado este equipo es que cuando peor se ponen las cosas, los jugadores se crecen.
Adrià De Mesa que estaba realizando un buen partido ejecutó su jugada favorita, se quedó sólo frente al portero y cuando ya se celebraba el gol fue derribado por detrás, penalti claro, el colegiado lo señaló pero incomprensiblemente no expulsó al defensa vasco. De Mesa erró la pena máxima, disparó alto, al final ni gol, ni expulsión. No era el día del 9 del Barbastro, pero sí de Soule, en el 75 desde un saque de banda recibió el balón de espaldas a la portería, control con el pecho y chilena de dibujos animados a la escuadra, el mejor gol visto en los últimos tiempos en el Municipal, además el portero visitante Adrián agredió a Gonpi ante la impotencia del golazo recibido, el árbitro esta vez sí expulso al cancerbero, gol y expulsión y con 15 minutos por delante para buscar la ansiada victoria.
Tras dos ocasiones muy claras, en el minuto 90 tras un pase por la banda de Balda, Gonpi aprovechó el desconcierto vitoriano para rematar a la red, celebración por todo alto en perfecta comunión del equipo con la grada. En el descuento no se jugó más y el partido murió en campo contrario.
600 personas en la grada
El nuevo entrenador Dani Martínez se retiraba al vestuario con pausa y tranquilidad, consciente de que se ha puesto la primera piedra pero que queda mucho, mucho, mucho trabajo por hacer.
La afición volvió a arropar a la UD Barbastro con unas 600 personas en el municipal, el próximo encuentro será en la ciudad deportiva del Real Zaragoza, el domingo desde las 11:30. Pero antes el Barbastro tiene una cita con el sorteo de la Copa del Rey, este martes sabremos el rival para un encuentro más que esperado.





