José Luis Pascual (Guatemala). La semana pasada hablábamos de la Alta Verapaz, un departamento bello y de
gran transcendencia cultural. Pero para llegar a esa joya de la naturaleza hay que pedir permiso a otra joya de gran calidad como lo es el departamento de la Baja Verapaz. Verde, amplio, con mucha agua y sobre todo de gentes maravillosas y hospitalarias.
Época Prehispánica y Colonial
Cuando los dominicos llegaron tierras mayas, el único lugar que faltaba por conquistar era Tezulutlán. Según el cronista Andre Saint-Lu, en su libro «Evangelización y Colonización de la Verapaz», Pedro de Alvarado en dos ocasiones envió a dos capitanes para conquistar la provincia de la Verapaz y nunca pudieron sino hasta la llegada de los misioneros.
Por eso, los españoles le llamaron a este lugar «Tierra de Guerra o Tezulutlán». Entre los dominicos, venía un fraile llamado Fray Bartolomé de las Casas, que ofreció convertir a los indígenas al cristianismo. En esta región, se «trató de llevar a cabo el proyecto de evangelización que había fracasado en la zona de Cumaná, Venezuela». Según algunos cronistas, desde 1574, Baja Verapaz formaba parte de la Provincia de la Verapaz.
Época actual
Tiene un área aproximada de 3,214 kilómetros cuadrados. Colinda al norte con Alta Verapaz, al este con el Progreso, al sur con Guatemala y Chimaltenango, al oeste con Quiché. Está formado por los municipios de Cubulco, El Chol, Granados, Purulhá, San Jerónimo, Rabinal, San Miguel Chicaj y Salamá.
Desde 1825, Baja y Alta Verapaz eran un departamento y su cabecera, Cobán. Según decreto Ejecutivo del 17 de junio de 1833 tuvo por cabecera a Salamá. Por decreto Ejecutivo número 181 del 4 de mayo de 1877, se dividen en Alta y Baja Verapaz. El primero se quedó con cabecera en Cobán y el segundo en Salamá.
Principales Municipios
Salamá:
Su etimología es Tz’alam Ha’, que significa tablas sobre el agua, y es la cabecera del departamento. Conviven dos grupos étnicos: achi’es y ladinos. Los cultivos son: maíz, frijol, manía, tomate y caña. Hay fincas de ganado. Su feria titular es en honor a San Mateo y se celebra del 17 al 24 de septiembre. Los centros arqueológicos encontrados en el lugar son Las Figuras, Pachalum, San Jacinto y Tzalcam.
Cubulco:
Se ubica en la Sierra de Chuacús. En la época prehispánica se conoció como Nima’ Cubul o Cubuleb’. En el Título Real de don Francisco Izquin Nehaib (1558)
se lee: «los de Rabinal y los de Qubuleb entraron al mediodía a pagar su tributo de sal y de jícaras de Rabinal». Desde la época de la colonia se le conoce como Santiago Cubulco. En Cubulco hay varios sitios arqueológicos, como Belejeb’ Tzaq, Chilu, El Tablón, Los Cimientos, Moxpán, Nim Poqom, Plan de Tierra Negra y Pueblo Viejo. Su feria titular es del 19 al 25 de julio. El día principal es el 25, en honor a Santiago Apóstol. Durante la feria se pueden apreciar las danzas: el Torito, Chico Mudo, el Palo Volador, Moros y Cristianos, el Costeño, de Cortés y el Diablo. El 3 de agosto es la fiesta en honor a la Cruz y se celebra con los bailes del Venado, El Costeño, Los Marineros y Los Cinco Toros.
Rabinal:
Se localiza en el Valle de Urram. Anteriormente Rabinal era territorio poqomchi’, pero desde el siglo XI y XII comienza la presencia k’iche’ en el lugar. En Rabinal se edificó la primera iglesia dominica de la Verapaz del sur. Desde el período prehispánico se le conoce como San Pablo Rabinal. Su feria titular es en honor a San Pablo y se celebra del 20 al 25 enero. Durante el tiempo que dura la feria, se presentan la danza prehispánica del Rabinal Achi’, el baile de los Negritos y Paxcá, y el Chico Mudo. En el mes de diciembre se celebra la fiesta de la Virgen María y se realizan representaciones del baile de la Conquista. Los cultivos son: maíz, frijol, manía (cacahuetes) y las naranjas que son famosas en la región y en toda Guatemala. Doy fe que las naranjas de Rabinal son lo más parecido que he probado a las de Valencia. Gracias a ellas, la economía nacional guatemalteca no necesita importar cítricos.
También existe la producción de artesanías como guacales, chinchines, alcancías y jícaras (todo elaborado con el fruto del morro). Hay trabajos en
cerámica y tejidos hechos en telar de cintura. Los principales centros arqueológicos son: Kajyup, Chuitinamit, Pichec, La Picota y Toloxcoc.
San Miguel Chicaj:
El idioma predominante es el achi’. Los cultivos más importantes son: maíz, frijol y caña. Además hay ganadería. Entre los oficios destaca el tejer telas típicas y la fabricación de morrales, redes y alfarería. En el mercado de este municipio, todas las tardes se puede disfrutar comida típica del lugar. San Miguel Chicaj fue elevado a municipio por medio del acuerdo del 5 de octubre de 1803. Su feria titular es en honor a San Miguel Arcángel y se celebra del 2 al 29 de septiembre. El 29 es el día principal.
San Jerónimo:
Se encuentra en el Valle de San Jerónimo. Durante la época de la Colonia, aquí se encontraban las mejores haciendas y viñedos de los dominicos y de aquí salía el mejor vino del Reino de Guatemala. Se cultiva el maíz y frijol. Se encuentran algunos trapiches de caña de azúcar y sitios arqueológicos como El Portón, Laguna, Los Mangales, Matanzas, Pueblo Viejo, Sibabaj, Xubalbal y Zacualpa. La fiesta titular es en honor a San Jerónimo y se celebra del 28 al 30 de septiembre.
Purulhá:
Desde la época colonial se le conoce con el nombre de San Antonio Purulhá. La feria titular es en honor a San Antonio de Padua y se celebra del 10 al 13 de junio. El día principal es el 13. El idioma predominante es el poqomchi’. La mayoría de los habitantes se dedican a la agricultura del café, plátanos, verduras y principalmente maíz y frijol. En algunas comunidades se fabrican canastos de mimbre y tejidos típicos. En Purulhá encontramos el Biotopo del Quetzal «Mario Dary», que es un parque nacional donde se protege el ave nacional. El sitio arqueológico más importante se llama Purulhá.La comida típica de la región es el pinol con carne de chompipe o sea pavo,
Además de disfrutar de la visita a todas estas poblaciones mencionadas, estamos en medio de un lugar de contrastante vegetación. En Baja Verapaz se puede encontrar una gran riqueza cultural, en la cual conviven tres comunidades étnicas: achi’, pocomchi’ y ladinos. Aún hoy, sobreviven algunos rasgos propios de la tradición indígena. Una de estas expresiones es el Rabinal Achi’, un etnodrama que representa el reclamo que los rabinales del siglo XIII le hicieron a los gobernantes k’iche’es por haber destruido varios de sus pueblos. El mismo se presenta en el municipio de Rabinal. Uno de sus mayores atractivos naturales es el área reservada del Biotopo Mary Dary Rivera, comúnmente conocido como Biotopo del Quetzal, en el cual los turistas y visitantes encuentran las comodidades necesarias para realizar un paseo por la montaña e intentar «espiar» al Quetzal. Que por cierto las veces que he tenido la suerte de ir a esta maravillosa reserva, nunca he podido divisar a nuestra ave-símbolo nacional. Si tuve la fortuna de verla una vez en las postrimerías de un hotel. Era un macho con una gran cola que le distingue del resto de las aves.
¿Qué podemos visitar en Baja Verapaz?
Las espumeantes cascadas de aproximadamente 225 metros de altura, que
forman el río Matanzas.
Las grutas de Chicoy
La represa del río Chixoy, son de las mejores cartas de presentación de Baja Verapaz, además del mencionado Biotopo del Quetzal.
Por lo explicado en este departamento, es uno de los ideales para vivir porque tiene todos los servicios y está relativamente cerca de la capital. Tiene una extensión de 3,214 Km2. Está ubicado a 940 msnm. Su capital es Salamá La temperatura oscila entre los 13º C mínima y los 24º como temperatura máxima.
Próxima semana… Departamento de Izabal «sencillamente extraordinario»


