Alfredo Pérez Rubalcaba, ex vicepresidente del Gobierno de España, ministro en la etapa de Felipe González y político de largo recorrido en el Partido Socialista visitó por primera vez el Somontano y Alquézar, en concreto, el 30 de septiembre de 2015, y lo hizo como el “profesor Pérez Rubalcaba” que había regresado a la Universidad para impartir clases de Química orgánica tras renunciar a su escaño en el Congreso. El espíritu del “Amigo Labordeta” le ha llevó hasta Alquézar donde conoció la localidad y comió antes de participar en la presentación, en Huesca, del libro editado por Lorenzo Lascorz.
Una entrevista “de cerca” con Pérez Rubalcaba, en un rincón de Casa Pardina, descubrió muchas aristas personales del político. Sin prisas para hablar de Labordeta y de su concepto sobre la política “es una madrastra sin entrañas”, entra las frases y guiños propios de “un demócrata total”. En aquella entrevista hubo tiempo para hablar sobre la situación de España, las elecciones catalanas, el final de ETA, la vida de un profesor universitario, de Mariano Rajoy, de los vinos del Somontano y del litigio por la devolución de los bienes.
Elogios hacia alcaldes como el de Alquézar después del recorrido “turístico-sentimental” por las calles. Apoyo y amistad a Lambán y elogios personales a la trayectoria política de Antonio Cosculluela. En la sobremesa, el párroco José María Cabrero improvisó “jotas a Rubalcaba” con gran éxito en redes sociales. Aquella visita dio mucho de sí. Hace un año, regresó a Barbastro para participar en los Cursos de Verano en el Centro de la UNED gracias a la iniciativa del barbastrense David Lafuente y nos recibió con el recuerdo de Alquézar y “las jotas de aquel cura” en alusión a Cabrero. Rubalcaba manifestó su intención -sin fecha- de pasar “un fin de semana tranquilo en Alquézar” pero el destino le ha llevado al viaje eterno.




