La Diócesis de Barbastro Monzón abrió oficialmente este domingo 21 de junio el Año Jubilar de San Ramón Obispo, en una jornada marcada por la devoción al patrón de la ciudad, el repique de campanas en las iglesias de la diócesis, la presencia de los Danzantes de San Ramón y una solemne eucaristía en la Catedral de Barbastro.
La apertura llega 900 años después del fallecimiento de San Ramón Obispo y abre un calendario de actividades que se prolongará hasta junio de 2027. La jornada reunió a alrededor de 600 personas en la Catedral, donde la secretaria canciller del Obispado, Beatriz Mairal, leyó el decreto de indulgencias del Año Jubilar.
A las 12.00 horas, las campanas de las iglesias de la diócesis repicaron como muestra de alegría por este año de gracia. En Barbastro, ese sonido se mezcló con el paloteado de los Danzantes de San Ramón, que acompañaron a la Corporación Municipal en la procesión de autoridades por la nave central. Cerró la procesión el obispo de Barbastro Monzón, Mons. Ángel Pérez Pueyo.
Una eucaristía jubilar con una treintena de sacerdotes
Don Ángel presidió la eucaristía jubilar, concelebrada por una treintena de sacerdotes de los cuatro arciprestazgos. La celebración fue solemnizada por la Coral Barbitanya, con un repertorio alusivo a la vida del patrón de la diócesis y de la ciudad de Barbastro.
Durante la homilía, el obispo presentó a San Ramón no como una figura de museo, sino como un «referente luminoso y profundamente actual» para la sociedad de hoy. Lo hizo a través de un cuento compartido de forma especial con las Damas de las fiestas, con las que se sentó en las escaleras del altar.
«La verdadera grandeza de Ramón no estuvo en el poder, ni en la fama, ni en el cargo secular, sino en su libertad interior y en su inquebrantable fidelidad al Evangelio», subrayó.
También recordó el destierro del santo y el vínculo que mantuvo con su pueblo. «Le arrebataron físicamente el báculo y lo condenaron al destierro, pero jamás pudieron arrebatarle lo más valioso: el cariño y el corazón de su pueblo, porque él eligió responder al odio con el perdón y el servicio», señaló.
Don Ángel regaló el cuento a las trece jóvenes y niñas a través de la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Carmen Susín, que participó en la ceremonia junto a alcaldes, presidentes de comarcas, concejales y otras autoridades.
Ofrendas, pulseras del Jubileo y gozos de San Ramón
Las ofrendas estuvieron cargadas de simbolismo. Una familia entregó el pan y el vino. Uno de los sacerdotes ofreció la mitra, símbolo episcopal, que el papa León XIV obsequió a los obispos españoles en su reciente viaje. También se presentó el logotipo que identifica este Año Santo.
Antes de finalizar la celebración, don Ángel bendijo las pulseras del Jubileo. Además, el coordinador del Año Jubilar, Jesús Gracia, hizo entrega al alcalde de Barbastro de una reproducción del frontal del sarcófago de San Ramón, que se encuentra en Roda de Isábena.
El canto de los gozos de San Ramón, musicalizados para la ocasión por Blas Coscollar, dio paso a dos cuadros de baile, infantil y adulto, de los Danzantes de San Ramón en la Plaza Palacio.
Con esta jornada quedó abierto el Año Jubilar de San Ramón Obispo, una conmemoración que une la memoria religiosa de la diócesis, la tradición de Barbastro y la figura de un patrón cuya historia sigue muy presente en la ciudad.
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1 comentario
Habría que hacer un acortamiento de esa danza porque no se puede tener a los representantes del pueblo al sol tanto rato, que por la tele daban pena, con esa tonadeta repetida tantas veces, yo acortaría la mitad a todo y nadie se dará cuenta pues nadie ha visto antes ese dance ni escuchau esa música, ósea que todos contentos y pronto todos a casa a estar frescos que hace mucha calor en esa plaza, es mi opinión.