Barbastro fue el centro neurálgico de la artesanía de toda la comarca del Somontano.
Así lo corrobora una guía, GUIA DE BARBASTRO Y SU PARTIDO sin fecha, hallada por casualidad en la vía pública, al lado de un contenedor. Buscando información se fue preguntando, en Barbastro, a las personas mayores. Llegamos a la conclusión que la guía podía ser de la última década del siglo XIX o la primera del siglo XX.
Paso a transcribir:
GUIA DE BARBASTRO Y SU PARTIDO
BARBASTRO. – Ciudad de 6.675 habitantes. – Situada a 50 Km. de Huesca. – Capital del partido judicial de su nombre. – Obispado. – Seminario Conciliar. – Administración subalterna de Correos. – Estación de Telégrafos con servicio limitado. – Caja de Reclutas de Barbastro número 78. – Guardia Civil. – Teatro. – Varios casinos. – Alumbrado eléctrico. – Ferrocarril de Selgua a Barbastro, cuya estación se encuentra a muy corta distancia de la Ciudad. Celebra ferias en 2 de Febrero y 8 de Septiembre. – Fiesta en 21 de Junio.
ARTESANÍAS Y ARTESANOS
Abarqueros: Francisco Grau, Mariano Mur.
Albarderos: Clemente Bescós, Leandro Buil.
Alfarerías: Felipe Pera, José Muzás, Justo Mora,
Alpargaterías: Antonio Lanzón, Basilio Sanz, Félix Cagigar, Fidencio Raluy, León y Mariano Valón.
Modesto Fantova, Vicente Bruno, Viuda de Garcés, Viuda de Plana.
Boteros: Alberto Larruga, Bernardo Lorea, Casimiro Coscojuela, Mariano Camet, Mariano Martín,
Pedro Ardanuy.
Broncista: Faustino Barnola.
Caldererias: José Aniquino, José Pardina, Romualdo Rodríguez.
Carpinterías: Cándido Bierge, Cirilo Valdovinos, Jerónimo Sesé, José Sazatornil, Juan Dominguez, Justo Puyol.
Carreteros: Ángel Altemir, Gregorio Vidal, Francisco Carrera, Vicente Alastrué.
Corseterías: Joaquina Gabás, María García, Pascuala Jal.
Cuberos Toneleros: Antonio Roca, Felipe Morancho, Jaime Nerín, Magín Roca,
Martín Sanromá, Santiago Sanromá.
Cuchilleros y Navajeros: Antonio Gruas, Basilio Ballespin, Cándido Pueyo, Desiderio Valle, Francisco Vallespín.
Ebanista: Emilio Pueyo.
Encuadernadores: Arturo Santamaría, Jesús Corrales.
Flores artificiales: Matilde Basús.
Guarnicioneros: Acacio Génova, Antonio Abizanda, Joaquín Pera, Manuel Casas, Tomás Altemir.
Herrerías: Antonio Bistuer, Antonio Claver, Antonio Grasa, Constancio Ramiz, Faustino Celaya.
Luciano Novel, Mariano Bellosta, Pascual Ferrer, Rafael Navarro, Saturnino Mur, Valentín Vilas.
Hojalaterías: Antonio Ester, José Pardina, Ramón Balaguer, Romualdo Rodriguez.
Loza y Baldosas: Manuel Lolumo, Salvador Coronas.
Modistas: Andrea Alfós, Dorotea Garddeta, Juana Cáncer, Juana Pueyo, Salvadora Baldellou,
Sixta Coronas, Virgilia Artigas.
Muebles: Emilio Pueyo.
Platería: Mariano Albero, (sucesor de Blasco).
Sastrerías: Amando Camps, Ciriaco Artiga, Ciriaco Santaliestra, José Claver, José Lacambra, Manuel Bellosta, Manuel Mediano, Mariano Gistain, Mariano Suils, Zacarías Arqué.
Silleros: Jorge Aniés, Mariano Puertas, Miguel Clusa, Romualdo Tejedor.
Sombrerería: Jacinto Alfaquerque.
Tejedores: Ángel Buil, Ramón Puyol.
Tornerías: Constancio Malo, Pablo Ibañez.
Sabemos que en la primera década del siglo XX Manuel Lolumo y Salvador Coronas, alfareros, todavía seguían en activo. Probablemente serían los últimos alfareros en Barbastro.
De Salvador Coronas conocemos pocas piezas. En la década de los 80 sus sobrinos muy amablemente nos prestaron unas piezas para fotografiarlas. Este alfarero, en el periodo 1915 a 1919 emigró a Argentina donde fundó alfares.
Sabemos pocas cosas de Manuel Lolumo. Todas las personas con quien he hablado coinciden en señalar que era el que más piezas de ollería hacía. Nos mostraron los platos de la Cofradía de la Virgen del Plano, que se suponía, eran obra de este alfarero. Los platos blancos con vidriado estannífero y decoración en cobalto (azul), llevaban el nombre del cofrade y la fecha de su ingreso en la cofradía.
Las 27 artesanías reflejadas en esta guía dan una idea de la pujanza del sector artesanal en Barbastro. En poco más de un siglo todo ha evolucionado. Algunas de las artesanías han desaparecido o están en vías de desaparecer. Nos queda el recuerdo y el agradecimiento a todos los hombres y mujeres que hicieron posible con su trabajo y esfuerzo, que nuestra ciudad sea lo que hoy es, aunque se echa en falta artesanía y artesanos.



