En un número anterior publiqué sobre la Guerra de la Independencia “La injustamente olvidada, Josefa Buil Franco”, heroína de los Sitios de Zaragoza. Hoy trataremos sobre otra persona que destacó en la milicia: Don Pablo de Casamayor y Pérez.
Según consta en el Archivo Diocesano de Barbastro, el 2 de marzo de 1777, fue bautizado por el vicario Don Antonio del Castillo, un niño al que se le puso el nombre de Pablo-Tomás. Eran sus padres Josef Casamayor y Josefa Pérez y actuando de madrina su tía Tomasa Casamayor.
Inicio
Pablo inició sus estudios primarios en el Colegio de los Escolapios de Barbastro, pasando después a la Universidad de Huesca, donde obtuvo el grado de Bachiller en Filosofía. Se trasladó a Zaragoza donde comenzó estudios de Cánones y Jurisprudencia; como no le interesaban mucho las leyes, se fue a Madrid e ingresó en la Escuela de Ingenieros Civiles titulada de Betancourt. Pronto destacó y a comienzos de 1808 fue propuesto como Comisario de la Inspección de Canales y Caminos.
Iniciada la Guerra de la Independencia en Aragón, el 1 de junio de 1808, Pablo Casamayor se presentó en Zaragoza, ofreciéndose al General Palafox. Por sus conocimientos académicos y los adquiridos en la Escuela de Ingenieros, se le otorgó el grado de Teniente.
14 días después ya lo encontramos en el frente de Alagón al mando de la 1ª Compañía de Infantería de Cazadores Extranjeros. Esta compañía estaba formada por los extranjeros residentes en la ciudad, como el prusiano Andreas Schepeler, que en 1826 publicó sus memorias, y por los desertores de las tropas francesas que juraron fidelidad y servicio con las armas.
Ascenso a Capitán

Días después fue ascendido a Capitán, participó defendiendo el barrio de Casablanca, fue herido, pero siguió participando en el ataque de la Puerta del Carmen, que tuvo lugar el 2 de julio. El día 10 se encontró en el asalto y toma de Capuchinos y el 21 y 22 en las escaramuzas del Arrabal. Durante estos días tuvo su cuartel en el Convento del Carmen.
Cuando los franceses levantaron el primer sitio, el 13 de agosto, la Compañía Casamayor o Compañía de Cazadores Walones, como también se conocía, contaba con noventa hombres armados con sus fusiles.
Por sus servicios, fue condecorado con el Escudo de Distinción como Defensor de Zaragoza y el 15 de septiembre fue ascendido a Teniente Coronel.
A finales de septiembre su compañía fue integrada en la división O’Neille. Zaragoza había resistido durante dos meses al mayor ejército del mundo en ese momento, pero para los franceses era esencial dominar la ciudad para poder acceder al levante peninsular, por eso el 21 de diciembre comenzaron de nuevo las acciones sobre Zaragoza.
Al inicio del Segundo Sitio, Pablo Casamayor se había incorporado al regimiento de los Suizos de Aragón; como la ciudad se encontraba en ruinas, ideó una resistencia calle a calle, haciendo barricadas aprovechando los escombros y emboscando a los enemigos en la zona del Arrabal el día 25, y una nueva salida de sus líneas, el día 31, sobre las trincheras francesas del Castillo Palomar, acción heroica por la que se concedió a él y a todo su regimiento, el distintivo de una cinta encarnada.
Comenzó el año de 1809, bajo los bombardeos de la artillería francesa, que produjeron numerosas bajas y destrozos en la ciudad; pero lejos del desánimo, Casamayor acudió a rechazarlos, distinguiéndose especialmente mandando su regimiento, lo que le valió su ascenso a Coronel el día 12 de enero.
El día 15 participó con su regimiento en las Casas de Campo, Torres del Arzobispo y Lapuyade; el día 23, realizó una salida nocturna contra las baterías de la Puerta del Carmen. El 8 de febrero logró apoderarse del convento de San Lázaro, donde los franceses tenían varias baterías, este combate dejó la calle llena de cadáveres.
El día 16 de febrero fue un día amargo para Casamayor, en los combates en el Coso, recibió una nueva herida y fue apresado por los galos, quedando prisionero de guerra; el día 9 de marzo le trasladaron a Francia. En el camino, a la altura de Irún consiguió escapar burlándose de sus opresores y se presentó en el cuartel del General Valdepeñas el 24 del mismo mes.
Incorporación al Batallón de Tiradores de Doyle
Por esta hazaña le concedieron el grado de Brigadier, incorporándose el 9 de abril al mando del Batallón de Tiradores de Doyle en el Ejército de Aragón. Después de participar en las batallas de Belchite y Mequinenza, se incorporó con el Primer Batallón de Voluntarios de Aragón al ejército de Cataluña, participando en el bloqueo y sitio de Tortosa.
El 2 de enero de 1811, nuevamente fue hecho prisionero, enviándolo a Francia hasta mayo de 1814. De regreso y una vez liberado de su penoso cautiverio, fue agregado al Regimiento Suizo de Rayser, otorgándosele las Cruces del Primero y Segundo Sitio de Zaragoza y la de Caballero de la Real y Militar Orden de San Fernando.
Ascenso a Teniente Coronel Mayor
El 6 de diciembre de 1821, fue destinado a la plaza de Badajoz y un mes después nombrado Teniente Coronel Mayor del regimiento de Infantería del Príncipe.
Los acontecimientos políticos de aquellos días vinieron a perturbar a Pablo Casamayor, como consecuencia de una carta que le dirigió desde Portugal el Coronel del Regimiento de Mallorca José Joaquín Márquez y Donallo. Casamayor fue hecho prisionero y llevado a la cárcel incomunicado, posteriormente trasladado al Castillo de Alburquerque y después a Cáceres y Badajoz con escolta militar.
Con la toma de posesión del nuevo Capitán General Don Gregorio Laguna, le pusieron en libertad por no encontrar ningún delito de conspiración, entregándole el mando del Segundo Batallón de Príncipe. Cuando desapareció este Batallón realizó diversas misiones del Real Servicio y a las ordenes del Capitán General.
Por Real decreto de 15 de febrero de 1826, fue limpiada su hoja de servicios por los sucesos observados durante el Gobierno Revolucionario, concediéndole la licencia ilimitada.
En esta situación, el 11 de octubre de 1828, fue nombrado Jefe de Costa del distrito del Corregimiento de Valencia, con el encargo de vigilar el servicio de las tropas empleadas en el cordón sanitario a causa de los contagios en Gibraltar, desempeñándolo de manera muy eficiente, hasta el 11 de febrero de 1829, cuando cesó.
Retirado de nuevo a la vida civil, permaneció hasta el 20 de abril de 1833, cuando fue nombrado Presidente de la Comisión Militar de la Capitanía Militar de Valencia, cuyo cargo desempeño hasta el 4 junio de 1834, cuando renunció por su estado de salud.
En ausencia del Subinspector de Ingenieros, el 2 de junio de 1835, ostentó la presidencia de la Junta de Examen de los aspirantes de las Compañías de Distinguidos de los Depósitos de Campaña.
El 15 de marzo de 1836, Pablo de Casamayor y Pérez a la edad de 59 años, mereció la licencia de S.M. para su casamiento con Vicenta Viñas y Marradés de 30 años, nacida el 6 de diciembre de 1806.
En 18 de julio de 1837 prestó el juramento a la Constitución de la Monarquía; y el 23 de agosto de 1838 tomó posesión de la presidencia de la Jefatura del Distrito comprendido entre la Puerta de Cuarte y la de Serranos hasta la del Mar, en Valencia, para dirigir las acciones en caso de alarma. Por último, el 27 de noviembre de 1838 se produjo su elección como Presidente de la Comisión Militar establecida en Valencia, cargo que aún ostentaba en 1849.
Murió en octubre de 1860 a los 83 años, siendo el brigadier más anciano del ejército.
DOCUMENTACIÓN:
Archivo General Militar de Segovia.-Leg. C-1799.-Hoja de servicios. Marqués de Lozoya.- Historia de España.- Tomo V.- Barcelona, 1977.




