Con el acertado título “Barbastro en la encrucijada”, el Foro B21 nos ofreció el jueves 28 de febrero una interesante velada con el debate sobre el desarrollo de nuestra ciudad con representantes de los grupos políticos municipales.
Aunque fueron muy acertados los temas que con habilidad introducía y moderaba Javier Castillo, algo que no me sorprendió pues ya lo conocía de su paso por la cadena COPE, e interesantes fueron las intervenciones de los ponentes, quiero destacar el increíble poder de convocatoria del acto. El público, que acudió en gran número, era además un público informado e interesado en el desarrollo de nuestra ciudad, algo que reconozco, me sorprendió y que valoro muy positivamente.
A mi juicio, estuvo bien Sonia Lasierra (PSOE), defendiendo la gestión de Antonio Cosculluela a lo largo de estos 20 años de alcaldía. Eligió los datos que defendían su tesis y desechó o minusvaloró aquellos que la contradecían. Con razonamientos y un buen discurso consiguió que la ineficaz gestión de estos 20 años y la incapacidad actual de Antonio Cosculluela para hacer del ayuntamiento algo más que un mero conservador de tradiciones y costumbres pareciera un trabajo digno. Una lástima que Antonio eligiera a sus vecinos, en lugar de permanecer en la presidencia de las Cortes de Aragón, pues estoy seguro de que con Sonia de alcaldesa nos hubiera ido mejor.
También bien Fernando Torres (PP). Fue muy valiente al admitir la desventaja que supone para él en este debate el no haber estado en el ayuntamiento, algo que entiendo perfectamente, pues tengo el mismo handicap. Me gustó su énfasis a la ilusión, su llamamiento a dialogar con todo el mundo y sobre todo su sinceridad. No me gustó su afición a la tauromaquia, pero me preocuparía que él y yo estuviésemos de acuerdo en todo.
Excepcional cómo siempre Luis Domínguez (C’s). Certero en sus análisis, apoyados siempre en datos, ajustadas sus replicas también con los datos precisos, y ajustado a la realidad en sus conclusiones.
Javier Betorz (PAR) demostró que sabe desenvolverse en política. Un par de puyazos al PSOE con la importancia del suelo industrial público o los polígonos privados, con datos precisos y el resto fue un tender la mano y una serie de declaraciones de buenas intenciones, eso sí, muy bien expuestas, que podrían ser creíbles si no fuera por el olvido de las veces que ha colaborado con el equipo de gobierno lo que, a mi modo de ver, le hace corresponsable en algún grado de la situación actual de Barbastro.
Y desconocido estuvo Ramón Campo (Cambiar). No habló de la importancia de compaginar el desarrollo con la acción social, el facilitar vivienda de alquiler asequible a los futuros trabajadores que son la base del desarrollo, por medio tanto de la creación de una bolsa de vivienda de alquiler como de la promoción municipal de vivienda para alquilar, ni habló de dotar de plazas de guardería a bajo coste para los hijos de esos trabajadores. Ni habló de la posibilidad de que desde la iniciativa pública se genere energía limpia para el consumo de la ciudad. Y desconocido estuvo porque no acudió al debate.
Mi sensación final es que Barbastro lleva 20 años en el inmovilismo, con presupuestos sin ideas que ni siquiera se ejecutan, viviendo de las rentas que supone tener el hospital como motor económico, junto a Brilén y Polibasa, al potente sector comercial y a la industria del vino. La quiebra de una de estas patas supondrá la debacle para Barbastro.
No basta con estar orgullosos de nuestro pasado o valorar el presente. Tenemos que trabajar nuestro futuro. Y ese futuro pasa por ser un actor del eje de desarrollo económico del sector oriental de la provincia, junto a Monzón, Binéfar y Fraga.
Para ello se necesita suelo industrial público competitivo, un modelo de ciudad atractivo para ciudadanos y turistas, una promoción de la ciudad eficaz y moderna, la búsqueda de apoyos en otras instituciones, una política social eficaz, en fin, convertir nuestro ayuntamiento en un motor de progreso, en un generador de futuro.
Luis Salamero
Ganador de las primarias de Podemos a la alcaldía de Barbastro.

