La ciudad del Vero ha vuelto a convertirse en epicentro del mundo de las antigüedades con la celebración de la 18ª edición de El Desván, la feria de antigüedadeshttps://rondasomontano.com/barbastro-celebra-fin-semana-18-edicion-desvan-feria-desembalaje/
y desembalaje que cada primavera llena de historia, objetos únicos y curiosidades el Recinto Ferial de Barbastro.
Durante el fin de semana del 5 y 6 de abril, unas 3.000 personas han visitado el evento, en el que han participado 44 expositores procedentes de distintos puntos de España y Francia. Una edición que ha superado récords, tanto de afluencia como de participación, y que ha reforzado el posicionamiento de Barbastro dentro del calendario ferial aragonés.
Récord de expositores y ambiente inmejorable
El certamen ha contado con una destacada representación de expositores aragoneses (45%), seguidos por participantes de Cataluña (27%), Francia (14%) y otras comunidades como el País Vasco, La Rioja, Navarra y Castellón. La diversidad geográfica ha contribuido a enriquecer la oferta y atraer a visitantes tanto del entorno como de otras regiones.
Uno de los aspectos más valorados ha sido precisamente esa amplia variedad de productos: desde muebles centenarios y utensilios médicos, hasta vinilos, juguetes clásicos, relojes, cerámica, arte religioso o piezas de coleccionismo insólitas. Muchos visitantes acudieron con la intención de adquirir piezas únicas, pero también simplemente a disfrutar del ambiente y dejarse sorprender.
Lo que dicen los visitantes y expositores
Además de los datos objetivos, el ambiente vivido durante el fin de semana ha sido valorado muy positivamente por parte de quienes lo han disfrutado desde dentro. Tanto el público como los expositores han coincidido en resaltar la calidad de la feria y el buen ambiente general.
Una pareja llegada desde Tarragona explicaba que acuden cada año:
“Hemos venido expresamente a la feria. Es la tercera o cuarta vez que venimos. Nos gusta mucho. Si encontramos algún mueble o algo antiguo que nos guste, lo compramos. Si no, al menos pasamos un buen rato.”
Otra visitante, amante de los objetos decorativos del pasado, aseguraba:
“Me gustan mucho las muñecas de porcelana, los quinqués, las cafeteras, las planchas… Si algo me gusta y está a buen precio, lo compro.”
Entre quienes visitaban el Desván con espíritu más curioso que comprador también había quienes repetían por tercera vez:
“Hemos venido a chafardear un poco, sin buscar nada concreto. Ya habíamos venido otras veces. Veremos si cae algo.”
Desde el otro lado de los puestos, la valoración también era positiva. Uno de los expositores apuntaba que esta edición había destacado por su amplitud:
“Hay más puestos que otras veces. El ambiente es agradable, hace buen tiempo, y esperamos que se traduzca en ventas.”
Otro vendedor habitual, con un variado surtido de libros, arte y cerámica, destacaba:
“Traigo género variado, lo que suelo tener en la tienda. Me gustan especialmente los libros, pero también hay cuadros religiosos, cerámica, una cabeza de indio de terracota, y género de aquí, de la región.”
También había quien destacaba el espíritu de compra de los asistentes:
“Llevo varios años viniendo. Es una feria que siempre tiene mucho ambiente, viene bastante gente y con ganas de comprar. Intento traer cosas curiosas, coleccionismo, un poco de todo. Lo que la gente quiere… aunque si lo supiera, sería maravilloso.”
Entre las novedades de este año, una vendedora debutante especializada en antigüedades inglesas comentaba su experiencia:
“Yo vengo de Cataluña, pero todo lo que tengo es inglés. Mi marido era inglés, y estamos especializados en piezas inglesas. Este año es la primera vez que participamos. Pero sí, hay interés. Acabamos de abrir y ya hemos vendido alguna pieza.”
Una feria con dimensión internacional
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l Desván mantiene su reconocimiento como Certamen Internacional a efectos aduaneros, distinción otorgada por el Ministerio de Economía gracias a la presencia regular de anticuarios de otros países. Esta condición refuerza el prestigio del evento y permite atraer expositores de fuera de nuestras fronteras, ampliando su impacto económico y cultural.
Un escaparate que impulsa el turismo y el comercio local
Más allá de la compraventa, la feria se ha consolidado como una plataforma de dinamización turística y comercial para Barbastro. La llegada de visitantes supone un impulso para la hostelería, el comercio local y la proyección de la ciudad como destino cultural y ferial.
La concejal de Ferias y Desarrollo del Ayuntamiento de Barbastro, Silvia Ramírez, ha valorado muy positivamente el desarrollo del certamen:
“El Desván es nuestra feria de antigüedades y desembalaje. Hemos batido récord de expositores y la cifra de visitantes es excelente. Unas 3000 personas han disfrutado del certamen y, en esa cifra, se han contado profesionales y, también, aficionados a las antigüedades.”
La edil ha destacado también el impacto económico de la feria:
“Estamos muy contentos del éxito de la feria, tanto por el volumen de visitantes como por el negocio que se ha hecho. Hablamos de un certamen que está reseñado en el calendario ferial de Aragón y que crece cada año”.
Próxima parada: Salón Gourmets en Madrid
Tras el éxito de El Desván, Barbastro no detiene su actividad ferial. La ciudad participa esta semana en la edición 2025 del Salón Gourmets en Madrid, uno de los eventos gastronómicos más importantes de Europa.
La representación barbastrense acude bajo la marca La Despensa de Barbastro, con el respaldo institucional del Ayuntamiento. Silvia Ramírez ha recordado el impacto positivo que tuvo la edición anterior y ha destacado que este año “volvemos a participar con mayor implicación de los productores, porque ellos mismos atenderán el espacio del que dispondremos en el stand de Alimentos Nobles de Aragón”.
Además, el día 7 está previsto que se celebren degustaciones dedicadas especialmente a los productos de proximidad barbastrenses, reforzando así el compromiso con el territorio y el apoyo al sector agroalimentario local.


