Los almuerzos de barbastrenses en Madrid son una realidad consolidada y que crece en cada edición, gracias al esfuerzo de su promotor David Lafuente y al haber encontrado un formato tan atractivo que se vende sólo. Es una de estas convocatoria en la que todo son ventajas.
El último, celebrado el 3 de abril, batió récord de asistentes, unos 90, con personalidades como el alcalde Fernando Torres y el obispo Ángel Pérez, junto a tantos barbastrenses. La crónica ya se contó y enlazo ahora algunas reflexiones.
Yo llevo asistiendo desde la primera, cuando David nos convocó en la Casa de Aragón y en un espacio que pronto se quedó pequeño. Más información sobre Madrid en el sitio web del Ayuntamiento de Madrid. El emblemático Café Gijón ofreció una sede inolvidable pero que también resultó insuficiente. Además se abandonó el formato de una única mesa por uno más abierto, con los participantes de pie y que pueden saludarse fácilmente.
La apertura e invitación a todos es una premisa, ampliada a los que no somos barbastrenses de nacimiento pero que nos sentimos en casa. David va pacientemente buscando nuevas incorporaciones que se añaden en cuanto pueden. Resulta llamativo el número considerable de barbastrenses que trabajan por estos lares. La foto de familia era y es una fuente de comentarios para tantos que siguen la actualidad en los medios.
Es un encuentro abierto, intergeneracional e integrador. Se está para compartir un origen común, compatible con tantos y distintos itinerarios. Da igual lo que cada uno sea, porque lo importante es compartir y disfrutar las raíces.
La fiesta y el encuentro es otra característica. En estos tiempos de tantas prisas y tanto cuento, se echa en falta y se busca la alegría compartida, el tratarse cara a cara sin prisas, tirando del hilo de recuerdos comunes, de escenarios dejados atrás y a los que se vuelve en lo posible. Esté donde esté cada uno, con sus ideas e ilusiones, los orígenes compartidos son fuente de recuerdo. Son momentos de recuperar nombres y caras, abuelos y padres, juegos y estudios.
Encuentros Barbastrenses en Madrid
En estos encuentros recuperas la importancia de la memoria, con el respeto a itinerarios personales de muchos prestigiosos barbastrenses. Se complementan esas historias de veteranos con la pujanza de emprendedores y de profesionales jóvenes, con la presencia de algunos estudiantes. Todos encuentran acomodo en un escenario muy acogedor, compartiendo experiencias e ilusiones.
Hay ahí mucho talento que pide a gritos un cauce que sirva a Barbastro en propuestas razonables, en peticiones concretas de colaboración. Es la hora para las instituciones de plantear proyectos y modos de ayudar. Será una manera útil de concretar un cariño y un orgullo de ser barbastrino. Y será el mejor puente que una a estos que están fuera con los que se han quedado, y que sirven también de forma excelente a las necesidades y retos de su ciudad. Sumando fuerzas, incorporando talento y creatividad a proyectos que mejoren Barbastro.



1 comentario
Qué bien escrito: » Son momentos de recuperar nombres y caras, abuelos y padres, juegos y estudios…». Así es no olvidar los orígenes.