El encuentro Barbastro–Monzón del domingo próximo en el Campo Municipal (17’30 horas) es atípico en las últimas temporadas; en las taquillas será Día del Club. El balance de las primeras cuatro jornadas de Liga es malo para los dos equipos, situados en zona de descenso, Monzón con 3 puntos de tres empates y una derrota, Barbastro con 1 punto y tres derrotas, además de ser el equipo de mayor fragilidad defensiva con 9 goles encajados, junto con el Sabiñánigo.
El Monzón ha rejuvenecido la plantilla, tiene una media de edad de 23’6 años, once jugadores sub-23 con las incorporaciones de Hugo Gistau, Portolés, Lasús y Ferrandis (Barbastro), García (Balaguer),Valencia (Sariñena), Mario (Numancia juv), Luis Bermúdez (Huesca juv) y Adrián (Tamarite) que aporta experiencia al equipo que dirige Mario Vicién por tercera temporada.
La clasificación actual del Monzón no responde al nivel de exigencia para un equipo que la temporada pasada jugó el play off de ascenso, en una eliminatoria muy equilibrada con el Langreo, de recuerdo para la historia montisonense. La sanción del meta Palau y la lesión de Hugo Gistau propiciaron una situación “de emergencia” cubierta por el preparador de porteros y el Andorra sacó provecho con victoria a domicilio (0-2).
El Monzón dispone de recursos deportivos para salir de la zona de descenso y el encuentro del domingo no estará exento de cierto “morbo deportivo” por la presencia de cinco ex jugadores del Barbastro, cuatro de ellos procedentes de la cantera, Gistau, Portolés, Lasús y Bermúdez. El defensa Brezmes será baja por sanción de dos partidos.
El Barbastro ha apostado por la renovación total de la plantilla, entre las más jóvenes de la categoría con media de 21’7 años pero la falta de experiencia pasa factura al equipo, “propietario” del farolillo rojo desde la primera jornada. Hasta ahora, la imagen del equipo es discreta, deja buenas sensaciones y puntos por el camino, en uno de los peores comienzos de Liga que se recuerdan en muchas temporadas.
La apuesta personal de Carlos García por un proyecto diametralmente opuesto al de la temporada pasada no cuaja, por ahora, pero hay que dar tiempo para que el trabajo de Jorge Giménez -nuevo en la categoría- ofrezca mejores resultados, con quince novedades. En el equipo rojiblanco las únicas señas de identidad local son los porteros Pablo Sanz y Lucas
Pesquer cuyo primer destino era el Pomar, filial del Barbastro.
En los rojiblancos locales, será baja el delantero Bana con cuatro partidos de sanción -agresión sin balón- y cabría la posibilidad de que el veterano Ros (Teruel) entrara en la convocatoria como referencia ofensiva del equipo que solo ha marcado 3 goles, en cuatro partidos, repartidos entre Bana (2) y Fernández, de penalti.

