«No hay que tener miedo a enfrentarse a una empresa multinacional con sus potentes abogados».
Con esta frase y un agradecimiento directo —«Mil gracias y aquí quedamos atentos a futuros intentos»— la plataforma Stop Baterías Samitier ha dado a conocer en su cuenta de Instagram la noticia que llevaba meses esperando:
El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental ha emitido una declaración de impacto ambiental desfavorable al proyecto de almacenamiento energético previsto en el término municipal de La Fueva.
La plataforma, integrada por vecinos de Samitier y Mediano, celebra una resolución que hace inviable la autorización de la instalación tal y como había sido presentada. Pero no da el asunto completamente por cerrado. De ahí sus últimas palabras: permanecerán atentos a futuros intentos.
La decisión llega después de casi veinte meses de reuniones, recogida de firmas, búsqueda de información, presentación de alegaciones y apoyos recabados dentro y fuera de Sobrarbe.
No ha sido una reacción improvisada. Ha sido trabajo.
Una declaración de impacto ambiental desfavorable
Según el comunicado difundido por Stop Baterías Samitier en sus RRSS, el estudio de impacto ambiental no reunía todos los requisitos establecidos en el anexo VI de la Ley 21/2013, de Evaluación Ambiental, ni en el artículo 27 de la Ley 11/2014, de Prevención y Protección Ambiental de Aragón.
La conclusión del órgano ambiental es clara:
«El proyecto resulta incompatible con la adecuada protección y conservación del medio afectado».
Desde el punto de vista jurídico, la declaración de impacto ambiental es un informe preceptivo y determinante. Una resolución desfavorable impide autorizar el proyecto en las condiciones en las que fue presentado.
La declaración no puede recurrirse de manera autónoma. Los posibles recursos administrativos o judiciales deberán dirigirse, en su caso, contra la resolución final que ponga término al procedimiento de autorización. Tampoco se impide que la promotora trate de presentar en el futuro una propuesta distinta, que tendría que someterse a una nueva tramitación.
Por eso, la forma más precisa de contarlo es que este proyecto ha quedado frenado tal y como fue planteado. La plataforma espera que sea definitivamente, aunque continuará vigilante.
La historia había comenzado en Abizanda
Antes de llegar a La Fueva, Enlight Renewable Energy ya había intentado instalar un complejo de almacenamiento de baterías en Abizanda.
Allí se encontró con la contestación de la población y con un obstáculo decisivo: la ubicación planteada afectaba a terrenos comunales y los vecinos rechazaron su utilización. La compañía no abandonó el plan. Lo trasladó unos kilómetros y comenzó a negociar con el propietario de unos terrenos privados próximos a Samitier.
El medio rural no es un mapa de espacios disponibles en el que ir probando ubicaciones hasta encontrar la puerta que el pueblo anterior ha cerrado.
La decisión de trasladar el proyecto de un municipio a otro chocó con una realidad que a menudo se subestima. En los pueblos la información circula, el territorio se conoce de primera mano y existen redes de apoyo y vínculos construidos durante generaciones.
Si la instalación era tan segura, necesaria y beneficiosa como se defendía, la pregunta resulta inevitable,¿por qué no situarla junto a las viviendas o lugares de origen de quienes la promueven, en vez de trasladar sus impactos de un pueblo a otro?
Abizanda la rechazó. Después, La Fueva también se organizó.
Una planta de 72 contenedores junto a Samitier y Mediano
El proyecto se denominaba oficialmente Almacenamiento Mediano y estaba promovido por Haro Solar 3 SLU, sociedad vinculada al grupo israelí Enlight Renewable Energy.
No se trataba de una instalación de generación eléctrica. Su función consistía en almacenar electricidad en baterías para devolverla posteriormente a la red.
La documentación sometida a información pública contemplaba 72 contenedores de baterías de ion-litio, una potencia instalada de 49,54 MW y una capacidad total de almacenamiento de 198,14 MWh.
La planta se dividía en nueve centros de transformación, cada uno conectado a ocho contenedores. El proyecto incluía también una nueva subestación de 33/220 kV y una infraestructura de evacuación formada por distintos tramos subterráneos y aéreos hasta la subestación de Mediano, propiedad de Red Eléctrica. (Gobierno de Aragón)
Aunque habitualmente se ha hablado de las «baterías de Samitier», el proyecto estaba situado en el término municipal de La Fueva y afectaba especialmente al entorno de Samitier y Mediano. No eran dos instalaciones diferentes, sino un mismo proyecto conocido con distintos nombres.
La movilización tomó forma a finales de 2024
La oposición vecinal comenzó a organizarse después de una reunión celebrada en Mediano el 30 de noviembre de 2024 entre la ingeniería que representaba a la promotora y habitantes de la zona.
A partir de aquel encuentro surgieron las preguntas.
Qué ocurriría en caso de incendio. Qué medios existirían para responder a un accidente en una instalación de estas características. Cómo afectaría al paisaje, al turismo rural y a los núcleos cercanos. Qué beneficios dejaría realmente en el territorio. Y si las nuevas infraestructuras eléctricas podían abrir la puerta a posteriores ampliaciones o a otros proyectos energéticos.
Stop Baterías Samitier y La Fueva No Se Vende comenzaron a reunir documentación y recoger firmas. En diciembre de 2024, la movilización ya se había hecho pública.
El proyecto salió oficialmente a información pública el 30 de enero de 2025. El anuncio abrió un plazo de treinta días para consultar el proyecto y su estudio ambiental y presentar alegaciones ante el Servicio Provincial de Huesca.
El rechazo se extendió por Sobrarbe
En febrero de 2025, el 90 % de los 16 vecinos empadronados en Samitier había firmado contra la instalación. En Mediano lo había hecho el 66 % de sus 17 habitantes empadronados.
A esas firmas se sumaron otras 76 de residentes y propietarios de segundas viviendas de ambos núcleos, además de 14 personas responsables de negocios turísticos, explotaciones agrícolas o arrendamientos de fincas en la zona.
Durante las semanas siguientes se celebraron reuniones informativas en Aínsa y Tierrantona para explicar el contenido del proyecto y facilitar la presentación de alegaciones.
La oposición dejó pronto de ser únicamente la preocupación de los dos pueblos más cercanos. Mostraron su rechazo o su respaldo a la movilización los ayuntamientos de La Fueva, Abizanda y Aínsa-Sobrarbe; la Comarca de Sobrarbe; el Geoparque Mundial Sobrarbe-Pirineos; ADELPA; la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos; asociaciones empresariales y turísticas y numerosos colectivos del territorio. La alcaldesa de Palo, que presidía ADELPA, también participó en las reuniones.
El Ayuntamiento de La Fueva presentó una alegación de 44 páginas contra el proyecto. Las firmas, los informes y los escritos fueron dando forma administrativa a una oposición que había comenzado entre vecinos.
Las preocupaciones entraron en el expediente
Las grandes empresas disponen de medios económicos, equipos técnicos y abogados especializados. Los pequeños pueblos rara vez cuentan con una estructura semejante.
Pero conocen el lugar en el que se pretende actuar y pueden participar en los procedimientos que decidirán su futuro.
La información pública no es un trámite vacío. Permite estudiar los proyectos, detectar carencias, presentar documentación y obligar a que las afecciones denunciadas sean analizadas antes de adoptar una decisión.
En La Fueva, las preocupaciones por el riesgo de incendio, la cercanía a las viviendas, el impacto paisajístico, la posible afección a los ríos Susía y Cinca, las consecuencias para el turismo y la falta de beneficios para la población no quedaron únicamente en conversaciones o publicaciones en redes sociales.
Se convirtieron en firmas, alegaciones e informes.
Entraron en el expediente.
Y el expediente ha terminado con una declaración de impacto ambiental desfavorable.
El territorio permanece atento
Stop Baterías Samitier ha agradecido el apoyo recibido durante estos meses y ha recordado que enfrentarse a una gran empresa no significa hacerlo en igualdad de medios.
Significa utilizar los instrumentos disponibles, buscar información, apoyarse unos en otros y sostener el trabajo durante el tiempo necesario.
La instalación proyectada junto a Samitier y Mediano ha quedado frenada en los términos en los que pretendía construirse. La plataforma lo celebra, pero no se retira.
«Mil gracias y aquí quedamos atentos a futuros intentos».
Abizanda dijo que no. La Fueva también.
¡Enhorabuena!
David contra Goliat siempre gana
¿¿Goliat??




