
El obispo Ángel Pérez vivirá por primera vez una experiencia personal diferente entre los reclusos de la cárcel de Zuera donde celebrará la misa de Navidad el próximo 25 de Diciembre, a diferencia de hace un año que fue en el Hospital de Barbastro donde pasó Nochebuena con los enfermos de la planta quinta a quienes visitó “habitación por habitación”.
Al mismo tiempo, el prelado apoya la iniciativa del capellán de la cárcel zufariense que consiste en realizar una campaña previa para donar tarjetas telefónicas de pre-pago por importe de 5 €, “dejo abiertas las puertas del Obispado y de las parroquias para quienes tengan interés en participar en esta iniciativa navideña. Las tarjetas se entregarán a los reclusos” señaló el obispo.
La decisión de celebrar Navidad en la cárcel de Zuera se enmarca entre su responsabilidad de coordinador regional de Pastoral Penitenciaria en Aragón, “desde que faltan mis padres y hermana, mi familia son los más desfavorecidos y en este caso he optado porque sean los reclusos y reclusas de la cárcel. La sexta obra de misericordia es visitar a los presos. En la cárcel puede captarse pobreza material e indigencia espiritual y psicológica como expresé en mi primera carta pastoral tras asumir la responsabilidad por encargo de los obispos de Aragón”.

El prelado participó en la clausura de la Semana de Pastoral Penitenciaria de Aragón, celebrada del 20 al 30 de septiembre con la ponencia Dar razón de nuestra fe y recordó que tras aceptar su nueva labor, “lo primero que hice fue llamar, asustado, al responsable de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española, para pedirle consejo, orientación y aliento. Necesitaba saber cómo tenía que actuar para llevar a los presos de Zuera, de Daroca y Teruel, el cariño de la comunidad eclesial de Aragón y que no se sintieran solos y abandonados”.
Por otra parte, resaltó los resultados de la reciente estancia en Tierra Santa después de cuatro “intentos fallidos” por diferentes motivos, “el deseo se ha cumplido con esta peregrinación organizada desde la Diócesis. Ha sido una de las experiencias más conmovedoras entre 50 feligreses que han formado grupo humano para compartir experiencias muy satisfactorias, entre ellas la visita a la cueva de Belén y la ruta por las basílicas sagradas del itinerario recorrido”.
A finales de diciembre de 2016 cuando ponga el cuenta-kilómetros de su coche “a cero”, Ángel Pérez habrá recorrido cerca de 58.000 km. “no pensé que serían tantos porque he visitado 150 pueblos de la Diócesis donde he celebrado y compartido acontecimientos significativos, a veces con tiempos ajustados” sin contar los viajes al exterior ni fuera de España, entre los que destaca su estancia de quince días en Colombia y la peregrinación a Roma.



