Los pasos de Semana Santa se enriquecerán con las nuevas tallas “Cristo Yacente”, obra del imaginero cordobés Francisco Javier López del Espino y Nuestro Padre Jesús Cautivo de la gaditana Ana Rey. El Cristo Yacente, propiedad de la Cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad. sustituirá a la talla de cartón piedra realizada por Hermanos Navarro en la Casa Belloso (Zaragoza) a principios del año 1944.
En aquella fecha, el paso adquirido por Elías Corvinos, párroco de San Francisco, contribuyó al renacer de la Semana Santa, según consta en los documentos de la Cofradía cuya constitución canónica data de 1947. La sede está en la iglesia de San Francisco en cuya capilla de San Juan se expone el paso del Santo Sepulcro durante el año. En la misma iglesia está, también, el paso Nuestra Señora de la Soledad que se adquirió en 1974 en el Taller de Arte Cristiano de Olot (Gerona).
El imaginero cordobés López del Espino es autor, también, de la talla “La caída” realizada para la Hermandad del Santo Cristo de la Agonía y Nuestra Madre Dolorosa que salió por primera vez en la procesión de Semana Santa de 2015. Los rasgos propios de dolor se acentúan en las obras del imaginero cuyas imágenes reflejan sentimiento, con expresiones de rostro propias del autor cordobés. El paso con la nueva talla saldrá, por primera vez, en las procesiones del Viernes Santo.
La Cofradía de Nuestra Señora de la Merced, que tiene la sede canónica en la iglesia de los Escolapios, incorpora la talla de Nuestro Padre Jesús Cautivo que saldrá por primera vez en la procesión del Jueves Santo, tras la bendición previa el día 3 de abril en la iglesia de las Capuchinas donde se guardan los pasos. La nueva talla es la de imaginera gaditana Ana Rey que fue la mejor escultora de 2018, acreditada con el Premio La Hornacina, que se considera el más importante portal cofrade dedicado al arte de Semana Santa. En la historia local es la primera imaginera gaditana.
El patrimonio religioso de las Cofradías se enriquece con cinco tallas de imagineros andaluces, Cristo Resucitado (2008) y Virgen de la Esperanza (2015) de Darío Fernández (Sevilla), La Caída (2015) y Cristo Yacente (2022) de Francisco Javier López del Espino (Córdoba) y Nuestro Padre Jesús Cautivo (2022) de Ana Rey (Cádiz).
Se completa por antigüedad con los pasos de imagineros aragoneses, en su mayoría, Virgen de los Dolores (1939), Santo Cristo de la Agonía (1946), Jesús cargado con la cruz (1946), Jesús atado a la columna (1947), Prendimiento (1948), Descendimiento (1948), La Verónica (1950), Entrada de Jesús en Jerusalén (1957), Nuestra Señora de la Soledad (1974), Virgen de la Amargura (2000) y Piedad (2008). En total, 16 pasos de los cuales 11 son tallas.



