Cincuenta hortelanos y agricultores jóvenes han acudido este martes a la jornada de presentación de los resultados del ensayo de Tomate Rosa que el Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA) y el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) de la DGA con la Sociedad Cooperativa Limitada Agrícola de Barbastro (SCLAB) con la colaboración de la Asociación de Hortelanos del Alto Aragón se llevó a cabo en una finca experimental de Barbastro.
En dicha finca se están cultivando diversas plantas de tomates para analizar cuál será el prototipo que recibirá el sello de calidad agroalimentaria C’alial.
En esta ocasión se ha contado con la participación de Ricardo Revilla, director del CTA, el técnico responsable del ensayo, Pablo Bruna, y la doctora del CITA, Cristina Mallor.
La numerosa participación de hortelanos ha podido conocer el proceso de selección sobre semillas recogidas, algunas incluso de la década de los setenta, consistente en poner en cultivo comparativo 38 el año pasado, que se han ido reduciendo a ocho y posteriormente a tres variedades este año. Estas variedades han sido contrastadas con otras variedades testigos para determinar cuál será el prototipo que se presentará en el reglamento de la C’alial como tomate rosa de Barbastro.
Los resultados del ensayo y las conclusiones que se deriven pasarán a engrosar la documentación, junto con la de las catas que se necesita para finalizar la redacción del Reglamento de la denominación de calidad, C´alial, a la que se aspira alcanzar para la campaña próxima de 2012.
Otros temas de interés por parte de los productores han sido la problemática sanitaria del Tomate Rosa que los técnicos David Ferrer y Pablo Pruna han explicado así como aspectos de la comercialización y proyectos próximos que ha desarrollado el gerente de la Asociación de Hortelanos, Esteban Andrés.
Finalizada la campaña, que se piensa será para mediados de octubre, habrá una convocatoria general para poner toda la información al servicio de socios e interesados.
Andrés señalaba la importancia de obtener el sello C’alial cuanto antes ya que en el mercado español se están encontrando imitaciones de tomate rosa procedentes de otras regiones del sur de España y de la periferia.
«Nosotros tenemos la mitad de la demanda en Aragón y aquí la distinción está clara, pero con el sello de la C’alial conseguiremos una forma visible de diferenciación como tomate rosa, que no tiene porque ser de Barbastro sino que otras comarcas también podrán hacer tomate rosa y estar en la C’alial pero deberán cumplir el mismo reglamento y tener la misma calidad», explica el gerente de la asociación de hortelanos.
Sobre la campaña, Andrés indicaba que ha sido «complicada» por las condiciones climatológicas y por la saturación del mercado de imitaciones. Pero aun así se ha conseguido aumentar la producción y comercializarla en un 75% con respecto al pasado año. En total cuando termine octubre se espera haber comercializado 110.000 kilos de tomates rosas, en su mayoría en Aragón pero también Cataluña, País Vasco, Navarra y La Rioja. Este año como novedad se ha llegado a tierras gallegas a través de un distribuidor.
En esta campaña han participado 170 hortelanos de cuatro comarcas: Somontano, La Hoya, Ribagorza y Cinca Medio.





