El Hospital de Barbastro aplazó el miércoles una operación de amigdalitis a una vecina de Aínsa, residente en Barcelona, tras haber recibido la citación hace una semana para personarse en el centro sanitario.
La paciente, Almudena Ceresuela, es azafata de vuelo y para acudir a la cita prevista para ayer tuvo que tomar un avión a las 5:30 de la mañana desde Madrid con destino a Barcelona, ciudad en la que reside. En la capital barcelonesa y tras comprar el billete de autobús para dirigirse a Barbastro recibía la llamada del Hospital, donde tenía que ingresar a las 17:30 h. para ser operada hoy por la mañana, en la que le comunicaban que la operación se cancelaba y se aplazaba a la semana que viene.
La explicación oficial que recibió Almudena por la suspensión de su operación fue que «se había producido un imprevisto» que obligaba a aplazar su intervención. No obstante según información que esta misma paciente pudo recabar de fuentes sanitarias la explicación podría deberse a la falta de camas. «Es algo que pasa habitualmente según he podido saber, aunque desde el Hospital me dijeron que había surgido una operación imprevista», explica esta paciente del Sobrarbe.
Su intervención se ha aplazado al miércoles de la semana próxima, aunque esa fecha no parece segura. Según explica Almudena tras anular su cita, desde el centro sanitario le preguntaron si podría ser operada la próxima semana. «Yo les he dicho que haría todo lo que hiciera falta pero les pregunté si podrían operarme y me han contestado que no me lo podían garantizar al cien por cien. De momento me han dado cita para ingresar el 3 y operarme el 4», explica.

El aplazamiento de su intervención, le ha supuesto además de las molestias originadas por el largo viaje, un trastorno económico importante ya que ha tenido que solicitar una baja por una semana, según le recomendaron en el Hospital de Barbastro. «Yo tengo un salario base y cobro en función de vuelos. Económicamente ya me han quitado todos los vuelos de esta semana y se supone que si me operan la semana que viene tendré que estar otra semana de baja. Además de presentar justificantes ante la empresa por la suspensión», afirma.
Almudena Ceresuela va a denunciar su caso ante Atención al Paciente en el propio centro barbastrense, así como presentará una queja ante el Justicia de Aragón.
Por otro lado Almudena Ceresuela lamentaba la movilidad que ha habido de facultativos en los últimos tiempos porque ella ha sido visitada por tres otorrinos distintos dentro del mismo Hospital de Barbastro «porque se daban de baja».


