La Asociación de Hortelanos del Alto Aragón presidida por Javier Betorz, ha marcado la hoja de ruta 2010 en la última reunión celebrada hace pocas fechas por sus responsables y que tiene como objetivo final la consecución del sello de calidad C’alial para el tomate rosa de Barbastro.
A juicio de Javier Betorz la asociación va a emprender este año «los retos más difíciles, que serán los más apasionantes» y que para los hortelanos supondrán un acontecimiento empresarial dado que en esta campaña se va a abordar la comercialización del tomate rosa de forma organizada y con salida a otros mercados no tan endogámicos como ocurre en la actualidad ya que esta hortaliza prácticamente se comercializa en la comarca del Somontano y su entorno. Entre los posibles destinos figura acercar el tomate rosa a Zaragoza y otros puntos importantes del país como Barcelona o Madrid.
Las características comerciales del tomate rosa no hacen fácil su llegada al mercado en las mejores condiciones, pero la Asociación de Hortelanos ha previsto salvar estas dificultades, que por otra parte dan un importante valor comercial al producto de cara al consumidor, con la creación de un Centro de recepción, tipificación y envasado encargado de llevar la hortaliza en menos de 24 horas de la huerta a la mesa del consumidor más exigente con la garantía de alcanzar plena satisfacción en su consumo tanto de particulares, como restaurantes, tiendas especializadas, etc.
La Asociación de Hortelanos ha previsto a demanda de sus socios un amplio programa formativo sobre todo en materia de tratamientos para garantizar al cien por cien la exquisitez del fruto cuando llegue a la mesa del consumidor, también en materia de salud y de cumplimiento de todas las normas.
Respecto a la redacción del Reglamento de la denominación de calidad C´alial para el Tomate Rosa, sigue su curso con la imprescindible colaboración de la Dirección General de Fomento Agroalimentario de la DGA y del Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA), que una vez llegue la nueva cosecha emprenderán los análisis organolépticos y físico-químicos del producto cuyos resultados se incorporarán a esta distinción.
También han quedado establecidos los ensayos de variedades cuyo protocolo se ha trabajado con la participación de la Asociación de Hortelanos, la Cooperativa del Campo de Barbastro y la DGA.
En otro orden de cosas la Asociación ha abierto contactos comerciales con su presencia en varias ferias. Quizás – apunta Javier Betorz- la más significativa ha sido Fruit Attraction de Madrid sin menoscabo del enorme trabajo de promoción que se hizo en la Feria de Muestras de Zaragoza del Pilar pasado.
En breves fechas 50 hortelanos de Somontano van a visitar Mercabarna en desplazamiento organizado por la Asociación de Hortelanos al Mercado de Frutas y Verduras de la capital catalana, donde se impartirá una sesión técnica con los responsables de las instalaciones, a continuación visita dirigida a los puestos para posteriormente tener lugar las entrevistas comerciales con los asentadores.
«El año 2010 – comenta Betorz- va a estar jalonado de innumerables citas técnicas y promocionales. La apertura de la oficina de la asociación en la calle Argensola, 57 de Barbastro ha sido todo un relanzamiento de los programas, está muy concurrida y esto no ha hecho más que empezar».
La primera actuación llegará en mayo con una jornada muy participativa dedicada al Plantero, Jornadas de Verano y la presencia en la Muestra Gastronómica de la D.O. de Vino de Somontano con tapas elaboradas con lo mejor de la huerta de Somontano.
Con el Consorcio Agroalimentario de Somontano se va a tener programas en paralelo con una imagen corporativa que ya está diseñada.
También hay programa con el sector Hostelería y Turismo Rural, Asociaciones de Consumidores y otras entidades del Somontano.
«Lo que hemos comentado un año 2010 intenso y lleno de retos que los abordamos con ilusión y mucha dedicación, contando con la importante participación de los hortelanos y las distintas administraciones que están muy sensibilizadas y han comprendido el alcance económico de este proyecto en tiempos tan complicados para las familias», concluye Betorz.





