La derrota sufrida por Ferranca Decoyba ante Universidad (1-5) en el encuentro jugado el domingo en el Campo Municipal deja «tocados» los ánimos del equipo que no endereza el rumbo y sigue «anclado» en zona de descenso. A pesar de los malos resultados la Directiva ha dado muestras de sensatez y ha ratificado la «confianza absoluta» en Santiago Gilaberte, que lleva cinco temporadas consecutivas en el equipo y ha sido artífice de la continuidad en Primera Regional Preferente.
José Luis Blázquez, director técnico, reconoce que la trayectoria de ocho partidos sin ganar, con seis derrotas y dos empates, y la debilidad defensiva con 25 goles encajados, «son hechos preocupantes y la plantilla no juega con la tranquilidad necesaria pero hay propósito de enmienda para sacarlo adelante».
En opinión del directivo, «es fundamental ganar un partido pronto porque las diferencias son apretadas y necesitamos 4 puntos para salir de la zona de descenso y ver las cosas de otra manera». El presidente Andrés López y Blázquez «animaron» a Gilaberte que estaba «bastante alicaído» después del 1-5. Ambos reconocen que «la sangría de goles encajados es preocupante porque somos el segundo equipo más goleado (28) después del colista Pedrosa (39)». En la filosofía del club ferranquero ha imperado siempre «la sensatez y credibilidad en la plantilla y con Gilaberte más porque confiamos plenamente en su trabajo. Además, el 70% de los jugadores los ha traído él».
Hace quince días, los responsables de la parcela técnica se reunieron con la plantilla a puerta cerrada para analizar la situación, «se han juntado muchas cosas en contra, lesiones de jugadores clave, algunas de larga duración mucha juventud, aparte de cosas que no se hacen bien en lo deportivo. Ha sido preciso cambiar muchas posiciones».
En el caso de que la lesión de Palmeras sea de larga duración, como se deja entrever, Ferranca Decoyba intentará algún fichaje para compensar la plantilla que se resiente de las ausencias de jugadores clave como Álex Soler, Chechu y Coco, por ejemplo. Blázquez insiste en que «nadie arroja la toalla, tampoco Gilaberte» y recuerda que «las cinco temporadas en Preferente es un éxito para un club modesto que no paga a ningún jugador. Así que sabemos donde estamos para el potencial económico disponible».
La unidad habitual entre la plantilla puede ser fundamental para sacar adelante «una situación deportiva apurada porque aún queda tiempo para la reacción». El domingo puede ser factible en Jaca frente a un rival que tiene las mismas necesidades, penúltimo en la clasificación, con un balance de 1 victoria y 3 derrotas en «Oroel», 3 goles marcados y 5 encajados, 3 puntos sumados de 12 en juego.



