Fue en 1975 cuando por primera vez me llamó la atención en Nueva York la publicidad ramplona aunque persistente contra las nucleares. Slogan en inglés pero de traducción fácil: “Nucleares no, solares sí”. Dado el momento tecnológico en que se hallaban los captadores fotovoltaicos, esto era de una estupidez colosal. Pero no había otra cosa que pudiera venir a llamarse renovable, excepto los embalses de agua que ahora derruimos. ¿Qué andaban escondiendo tras tal manipulación?
Entonces estaban vivas las 7 hermanas, 7 compañías dueñas de los resortes de la explotación petrolífera y por tanto dueñas del mundo. Dos años antes, en la guerra del Yom Kipur, los países árabes donde se ubicaban las mayores producciones habían hecho una prueba de fuerza con resultados satisfactorios, que puso a temblar a los no productores occidentales (léase Europa y USA). Corría por el circo un enanito venezolano, llamado OPEP, que no daba mucha guerra, pero Irán, Irak, Kuwait y Arabia Saudí lo sobrealimentaron de tal modo que, en lugar de llevar a la quiebra al circo como reza el refrán, creció hasta ser el circo mismo.
En 1960 se convirtió en organización mundial con su fundación en Bagdad. En 1962 fue reconocido por la ONU. La revolución iraní de 1979 animó a Argelia y Nigeria a sumarse al club, cuando ya habían llamado a su puerta Qatar, Abu Dabi, Indonesia y Libia, aunque el primer fracaso notable de Irán fue su intento de nacionalizar los hidrocarburos. Uno de los cerebros de la época, Houari Boumèdiéne, vio el momento y los nacionalizó con éxito en Argelia siendo presidente. Ocupó ese sillón 13 años y sólo lo dejó muerto. En 1975 convocó en Argel la primera cumbre de la historia de la OPEP y los jefes de Estado acudieron. Pronto empezaron en el mercado los recortes de la oferta, el circo se convirtió en club VIP. Los precios de las entradas se triplicaron.
El mundo occidental, además de pasarlas canutas, hizo lo mejor que pudo: buscar fuentes alternativas, destacando el gas y la nuclear. El gas hizo una gran contribución técnica, pero políticamente quitaba poco sueño porque había notables coincidencias entre los señores del gas y los del petróleo. Pero la nuclear sí amenazaba, con oferta más dispersa, en poner algún freno a la insaciable avaricia de los miembros del oligopolio, que siguieron creciendo hasta acumular el 80% de las reservas. Por eso era necesario azuzar la leyenda negra nuclear. Y para ello (la política lo sabe muy bien) abonar la ignorancia. Era momento para trasladar la energía nuclear (que recuerdo como una asignatura de universidades técnicas) al bachillerato e impedir que la rumorología, al amparo de la imaginación popular, convirtiera las centrales en bombas de Hiroshima susceptibles de explosionar. Pero en vez de eso, se hizo la moratoria.
Para rematar, 11 años después, Chernóbyl. ¡La anunciada repetición de la bomba de Hiroshima! Aclaremos que en Chernóbyl no explosionó ninguna bomba sino un depósito hiperpresurizado por la tiranía soviética. ¡Qué casualidad, la política otra vez! Varias centrales se hallaban paradas por ¿mantenimiento? en un sistema que sólo entendía de producción. Se aproximaba el 1 de mayo, la fiesta estrella de un régimen agonizante, y su gobierno no estaba dispuesto a dejar un solo farolillo sin encender. Así que exigieron forzar más aún la producción de Chernóbyl. Como los ingenieros se negaran, les dieron el día libre y dejaron al frente a los becarios, con órdenes tajantes de darle caña al reactor. El sobrecalentamiento aumentó el vapor y la vasija reventó no teniendo siquiera envoltura exterior de protección que impidiera el escape de la nube contaminada. En lista de espera, Fukushima. Tras otros 25 años fue víctima del tsunami que la pilló desprevenida porque la codicia capitalista no construyó las protecciones ad hoc en su día, total para un fenómeno que solo ocurriría, tal vez, cada 100 años. Me lo recordó Paiporta, cuando más de 200 personas dejaron su vida por haber suprimido las rivalidades políticas una ley que ya estaba en el BOE y que preveía acondicionar los cauces en la margen izquierda del río Magro y el barranco Chiva-Torrente (rambla del Poyo). Total, la gran avenida no se había repetido desde 1957 y se antojaba imposible. Precisamente que sucediera en 1957 era prueba evidente que podía volver a suceder si no se actuaba. Los 100 años de Fukushima fueron los más cortos de la historia: sólo 40.
Y ya estamos en el 28 de abril y las hipótesis que se debaten. Un previo: la electricidad de origen fotovoltaico o eólico es asíncrona, una verdadera guarrería. Las líneas (red) conductoras no se la pueden tragar. Hay que rectificarla: “limpiar y afinar”. Otrosí, leerán ustedes que la energía renovable, sostenible o como la quieran llamar, nos da la mitad o más de nuestro consumo. Mentira. Si consultan a su comercializador de último recurso sabrán que la mayor parte de su electricidad viene del gas y de las veteranas nucleares. Las renovables quizá el 5 ó 6%. Cuando pasaron del 50%, nos cayó la noche.
Explicación Técnica: En una mañana de especial insolación y demanda baja, 12.000 huertos solares a tope reducen el porcentaje de energía síncrona (la que circula por los conductores cambiando de sentido 50 veces por segundo) y la estabilidad del sistema se tambalea. Asustado, alguien decide parar “su” central, aumentando el riesgo de las otras. De inmediato para otra y así, en instantes, se completa el juego de las fichas de dominó. Se pide la entrada urgente de las nucleares con varios reactores parados por mantenimiento, algo imposible. Estiman 7-10 horas. Y con recuperación “asimétrica”.
Explicación Incompetencia: Algún genio quería salir en el Guinness como el primero que nos mantuvo todo encendido sólo con energía solar. De ahí, varios se hincharían a ganar dinerito, probablemente los mismos que ya se hincharon con el desastroso modelo actual. Vean que a la explicación Técnica le falta algo: ¿cómo es posible que todos los actores del sistema no estuvieran informados y entrenados y que coincidiera esta contingencia con la parada nuclear? A la Incompetencia, ¡oye tú!, no le falta nada.
Explicación Ciberataque: Marruecos, una de las dos únicas comunicaciones (con Francia) entre nuestra electricidad y el mundo exterior, posee células de ciberespionaje (APT-Mor, Sand Cobra…) para de un ataque como éste, pero dudo que lo puedan hacer solos. ¿Cómplice? ¿China, hoy líder mundial, en respuesta a las bravatas de Trump, ese señor que nunca se queda afónico? Una vez aparecieron 8 millones de muertos por el mundo. Y ahora ¿dejar un día sin luz España y Portugal y eso es todo? Lo cierto es que esta hipótesis tiene muy poca consistencia. Y vamos a lo que hay que exigir a los políticos de nuestra zona antes que nos quedemos a oscuras:
- Que dejen de jugar con la patata más cliente del futuro de Europa y de arrimar cada uno el ascua a su sardina, que ni siempre es el bienestar de su ciudadanía. La Unión o actúa como tal por el bien común o no tendremos ningún futuro.
- Esto exige oír la voz de técnicos y científicos honestos, que hay. Y eclipsarse a veces. La sardina pasa no pocas por la foto bonita y la obsesiva reelección.
- No derriben más embalses. Los romanos y los árabes los construían por algo.
- Puesto que estamos abocados a seguir funcionando con el gas y las nucleares, repudiar la ambigüedad con la que nuestros políticos se mueven en el plano internacional y con la que hemos descendido a tercera división. O estamos en Europa o seguiremos cayendo en la marginación que nos deja fuera de las conexiones de gas a pesar de tener con mucho la distancia más corta a África. Puede que toda Europa acabe cayendo, pero siempre habrá más esperanza de entrar en un programa nuclear común o de negociación de gas si nos unimos. China, que está desarrollando el más ambicioso plan nuclear del momento (con cara y ojos, nada de a las escondidas como Francia o Alemania) no es un señor del gas y el petróleo y sin embargo es tratado por éstos como uno más.
- No olviden la transparencia, la palabra más bastardeada e hipócrita del actual vocabulario político. Que los gobiernos dejen a ésos que saben explicarlo a sus ciudadanos. Que conozcan lo que son las centrales modernas, su eficiencia, su necesidad y su seguridad. Y dejen de mentir y asustar para su provecho. Que empiecen por aprender ellos mismos y sus verdes, a los que les puede sobrar ilusión y faltar conocimientos. Y continúen con los desinformados que somos la mayoría. Si en la explicación oyen palabras como ingeniería, embalse, nuclear… vamos bien. Si oyen almacenamiento, privada, política… cambien de canal.
Confiemos en que el gran prestidigitador, ése que entierra asuntos críticos estirando el tiempo hasta sacar otro novedoso, no haga su aparición. El registro de seguridad ha recogido 750 millones de datos sobre el “incidente”. Alguien pretenderá estudiarlos todos antes del dictamen “oficial”, que saldría cuando ya no interesara a nadie.
Pero no importa, porque ya habrá llegado el 2030, día de gloria en el que desaparecerá la pobreza, y la alimentación, la vivienda, al agua y la energía serán accesibles y baratas para todos. Si lo esperan, espérenlo con calma. Porque va a haber muchas prórrogas.



4 comentarios
Parafraseándolo: «Deje de mentir y asustar para su provecho» y cuente la verdad.
Desde 2021 se han eliminado 241 barreras fluviales en España.
Casi la totalidad, de las barreras fluviales demolidas son azudes y pequeños muros que durante su vida útil solo sirvieron para derivar el caudal. “La presa sirve para almacenar agua porque genera un embalse significativo. El azud no sirve para almacenarla, sino para elevar el nivel de la línea de agua y poder derivar parte de ella por un canal para otros aprovechamientos, como pueden ser los cultivos”, explica a Newtral.es César Rodríguez, especialista en gestión fluvial y secretario general de AEMS – Ríos con Vida.
En 2022, según el informe de la Fundación Mundial de Migración de Peces, España derribó 133 barreras. En el momento en el que se publica esta verificación, el Ministerio no ha actualizado en la web oficial cuáles son azudes. (Datos oficiales y comprobables aquí: https://www.newtral.es/demolicion-presas-espana-2/20230504/)
No obstante, la capacidad de los embalses en España se mantiene constante y no ha disminuido en los últimos años, algo que sí habría ocurrido si realmente se hubiera llevado a cabo la demolición de grandes presas de embalses, como afirman personas como usted. En España se ha pasado de una capacidad de almacenamiento de 53200 hectómetros cúbicos en 2002 a los 56140 actuales, esto es, se ha producido un incremento en torno al 5%. La destrucción de esos azudes y presas, en capacidad de almacenamiento, debe ser inferior al 0,05% de la capacidad total de almacenamiento, pero nunca hay que dejar que una mentira arruine un buen titular.
Y toda esta inmensa falacia sirve para que indocumentados y sinvergüenzas agiten el fantasma de la ineficaz gestión del agua almacenada. Pero claro, el que pueda hacer, que haga, aunque sea el ridículo. Y la culpa, de los ecologistas, claro.
Puestos a creer en mentiras, yo soy más del Ratoncito Pérez, aunque cada uno es libre de elegir.
¿Podría indicarme qué embalses se están derribando?¿podría indicarme la capacidad de almacenamiento en hectómetros cúbicos de esos embalses derruidos?
Muchas gracias.
España lideró en 2021 la lista de países de Europa que mayor cantidad de presas, represas y azudes derruidas, según el informe de Dam removal Europe
Creo que eran presas, represas y compresas, ya puestos a decir tonterías.