
Las obras de Julia Aguilar, Julieta “Always” (Barbastro, 1899-1979) se exponen fuera de Aragón, por primera vez, 38 años después de su muerte por iniciativa de la Asociación Josefa Tolrá, en una de las salas del antiguo convento de Las Bernardas de Salt (Gerona), hasta el próximo 26 de mayo. Allí coparte espacio con Josefa Tolrá ((Cambrils, 1880-1959) en una exposición titulada “Art des de l’altre costat”.
El público tiene oportunidad de ver la colección de autoras muy diferentes que ni siquiera se conocieron y cuyas vidas fueron dispares, según informa Antonio Buil que con Antonio Abarca son autores del libro “Julia Aguilar, Always” (2014) sobre la vida de esta barbastrense a quien consideran “rebelde y artista”. Ambos asistieron a la inauguración de la muestra que ha despertado “creciente interés entre los ámbitos culturales por este tipo de artistas”.
En la misma línea, “en el edificio de Las Bernardas no asistimos a la lectura de los textos sagrados pero todo lo que allí contemplamos nos había acercado a la espiritualidad y a lo trascendente. Algunos teníamos la sensación de que, al abandonar la sala, la regla de silencio de los antiguos refectorios iba a romperse. Tenían tantas cosas que decirse….”
Buil explica que “las obras y las circunstancias que rodearon a las dos artistas encierran una sucesión de fascinantes coincidencias, comenzaron a producir obras en los inicios de los años cuarenta, nunca comercializaron sus trabajos, ambas tuvieron vínculos como miembros del Dau al Srt (Brossa, Cuixart, Tapies) y se sobrepusieron a acontecimientos traumáticos”.
La obra de Tolrá forma parte de colecciones y museos de prestigio como el Reina Sofía o el Macba. En cambio, los escasos trabajos de Julia Aguilar que se salvaron de la desidia se encuentran en colecciones privadas. Julieta fue reacia, siempre, a exponer sus obras y por su cuenta enseñó algunas pinturas en paseo del Coso, de forma desordenada en una ocasión.

Constan exposiciones posteriores en Sala Barbasán de Zaragoza y en Casa de la Cultura de Barbastro (1978), Colegio Arquitectos de Aragón (1981) en Barbastro (1999), sala Francisco de Goya de la Uned (2010-2011) y “Contemporáneos: cien años de expresión artística en Barbastro” en Centro de Congresos (2010).
Abarca y Buil recuerdan a Julieta en su libro como “muy bella, rebelde, enigmática, excéntrica, bailarina de cabaré, vivió los años locos de París, el Madrid monárquico y republicano. Desafió a la vida. Amante de personajes poderosos, políticos, toreros y artistas. En su regreso a Barbastro no logró sortear la penuria pero alumbró extraordinarias pinturas que inspiraron a Modexto Cuixart para crear el cuadro titulado “La bruja Barbastro”. Julieta murió en las Hermanitas. Tiene plaza dedicada en el Centro de San Julián en cuyo edificio antiguo vivió un tiempo.

