La iglesia de las Capuchinas se abrirá al culto, de nuevo, en el transcurso de febrero después de estar tres meses cerrada al público, cuando finalicen las obras para reparar la cúpula octogonal y la techumbre porque las maderas están muy afectadas por las humedades en el templo del convento construido en 1737, en el barrio del Entremuro, por iniciativa del obispo Carlos Alamán (1718-1739) . Los daños son mayores de los previstos según ha informado la arquitecta Ana Torres que ha redactado el proyecto técnico.
La inversión definitiva será de casi 26.000 € y las religiosas buscan recursos para hacer frente al pago de las obras, hasta ahora han recibido donaciones particulares, insuficientes, confían en que el Obispado colabore y también la Federación de Monasterios de Monjas Clarisas Capuchinas de España. La iglesia, en ladrillo y piedra sillar, se caracteriza por la austeridad, planta de cruz latina con cúpula sobre el crucero de forma octogonal.

