La cofradía de la Virgen del Plano celebrará este domingo su fiesta tradicional en la ermita dedicada a esta advocación mariana desde 1595 y por tanto entre las más antiguas en Barbastro. Los vaivenes sufridos en la última década no han sido impedimento para que la cofradía que preside la priora María Pilar Toro mantenga esta tradición con el apoyo de 85 cofrades y la ayuda recibida, en su momento, por el Obispado, propietario de la ermita.
La misa se celebrará a las 13 horas en el interior de la ermita donde se ha recuperado la puerta original, se han pintado las paredes y en el altar destaca una foto al tamaño de la talla de la Virgen del Plano en el mismo espacio donde estuvo la obra original que se conserva en una capilla de catedral para evitar posibles daños. Este domingo se llevará para la fiesta al igual que en los años anteriores. De nuevo, se celebrará la misa en el interior de la ermita donde ya se realizaron tareas de mantenimiento y desescombro, hace un año, después de casi dos décadas sin que fuera posible por situación ruinosa.
Tres generaciones
Hace un año, 150 personas de hasta tres generaciones asistieran a la misa celebrada por primera vez por Joaquín Trujillo, coordinador de la Unidad Pastoral de Barbastro. La cofradía ha hecho extensiva la invitación al alcalde Fernando Torres, Silvia Peropadre, presidente da la Junta Coordinadora y concejales entre otras autoridades.
A la cita no faltarán el veterano Joaquín Jurado, referencia en la historia de la Cofradía, Tradiciones con ElitaDavias y cuantos tengan interés en participar en esta jornada festiva que culminará con el ágape servido en el espacio exterior donde se celebraban comidas y meriendas en otras épocas. La colaboración de empresas y de comercios locales facilitan la posibilidad de la degustación.
En los cinco años últimos (2018-2023) la Junta ha invertidomás de 6.000 € para instalar el cercado metálico en 142 metros de superficie perimetral con objeto de evitardestrozos en el interior que fue objeto de desmanes por falta de protección. Además, en tareas de desescombro y obras accesorias con recursos propios procedentes de cuotas y venta de Lotería. Las obras de sustitución de cubierta y derribo de la cúpula interior, realizadas en 2016, con inversión de 50.000 € fueron posibles gracias al Obispado y evitaron el desplome por amenaza de ruina.


