

Juan José Betorz entró en la música con 16 años cuando tocó “por primera vez” y se ha marchado con 88 cumplidos, de los que ha pasado los ocho últimos en la Banda de Música “Ciudad de Barbastro”. El sábado siguió el concierto de Santa Cecilia desde la primera fila del auditorio del Centro de Congresos, al lado de su inseparable Alicia Latorre a quien conoció cuando era dependienta en Tejidos “La Innovación”, comercio de tradición local que regentó Francisco Cosculluela, primer director de la Feria de Muestras en Barbastro (1962). Juanjo y Alicia han vivido juntos la vida “con muchas notas” porque de la música hizo profesión y ha sido una de las referencias en orquestas altoaragonesas.

“Me gustaría despedirme con la Banda en este concierto de Santa Cecilia pero los años no pasan en balde, la vista me falla y ha llegado el momento de la despedida porque la primera vez que salí a tocar tenía 16 años y he cumplido 88 años”… comentó antes de subir al escenario para saludar al público con nostalgia y satisfacción ante los que han sido sus compañeros hasta hace poco “he estado muy a gusto porque termina mi vida con buena nota después de leer tanta música”. En su trayectoria ha actuado con orquestas altoaragonesas donde tocó la trompeta y el violín hasta que en la Banda cambió por bombos y platillos.
En el mismo concierto, el contraste lo puso Félix Arasanz, que se estrenó en su primer concierto y es el más joven de la Banda a la que se han incorporado Diego Blasco y Silvia Penales. Relevo generacional que ha dado, también, el barbastrense Juan Sanz, acreedor del Diapasón de Honor 2017 como reconocimiento a su intensa labor en la Banda donde ha hecho “de casi todo” según el director Francisco José Lanau. Por cierto, a quien Juanjo Betorz “apadrinó” para incorporarse a este puesto cuando quedó vacante. Historias de la Banda formada por 40 músicos que el año próximo celebrará 20 años con más de 200 conciertos desde que se fundó en 1998.

