Paco Velázquez (desde Estada, para todo el mundo). Se ha celebrado en Estada el Domingo de Ramos, una fiesta religiosa tan emotiva y con tanta tradición en nuestro querido Aragón. Pero ¡cuál ha sido nuestra sorpresa al ver y oír a la banda de tambores, que durante la procesión ha acompañado con sus compases, hasta llegar a la iglesia donde se ha celebrado el acto litúrgico, concerniente a este día. Y al final de la misa han dado un recital llegando uno de estos tamborileros a mostrar sangre en sus manos.
He dicho bien, que nos había sorprendido la incursión de esta banda de tambores por las calles de Estada, desde hace unas noches que se oían en nuestra población unos sonidos que todos queríamos reconocer como tambores y pensábamos «¿QUE SERA ESE ESTRUENDO?», en un pueblo tan tranquilo. Hoy, por fin, hemos podido saber de donde provenían esos sonidos y el secreto mejor guardado hoy ha visto la luz y desde aquí quiero agradecer a todos los componentes y a las personas gracias a las cuales se ha podido crear esta banda de tambores- el triunfo ha sido de todos y bien sonado que ha sido, gracias a vosotros todas y todos, menores mayores y más pequeñitos.


