De Barbastro a Roma. Así de claro y destacado es el titular del comentario firmado por Francesc Aguilar, subdirector de El Mundo Deportivo, el martes pasado para recordar que Pep Guardiola estaba la temporada pasada, por estas fechas, luchando por ascender al Barça B, primero con el Castillo, luego con el Barbastro.
En cuestión de un año ha pasado del banquillo del Campo Municipal al del Estadio Olímpico de Roma para dirigir al Barça en la final de la Champions League. De saludar a Álex Monserrate a estrecharle la mano a Sir Alex Ferguson, entrenador del Manchester.
Todo un récord solo comparable a Arrigo Sacchi cuando saltó del Parma al Milán. O bien al de Miguel Muñoz que pasó de jugador a entrenador en el Real Madrid y se alzó con la Copa de Europa en una temporada con la misma edad que Pep Guardiola, 38 años. Es el largo camino que va de Barbastro a Roma. Casi nada.


