Asistí ayer día 19 al debate electoral que, magníficamente organizado por Onda Cero Cinca y RondaSomontano, se celebró en el Aula Magna de la UNED a las siete de la tarde. Sobre el escenario, los nueve candidatos y candidatas a la alcaldía de Barbastro protagonizaron un intenso y correcto debate ante una asistencia de, por decirlo en términos taurinos y deportivos, tres cuartos de entrada o casi.
El debate fue de guante blanco, respetándose turnos de intervención y evitándose agarradas dialécticas infructuosas entre los debatientes. Todos expusieron el contenido de su programa electoral con mayor o menor fortuna, aunque me quedó la duda, sospechosa duda, de si todos llegaron a verbalizar todo el contenido de su programa electoral. Es algo más que un juego de palabras. Lo saco a colación porque me dejó desagradablemente sorprendido el que ninguno de los nueve orates abordara temas de gran trascendencia para la ciudad y que, precisamente y a futuro, pueden marcar la diferencia entre seguir siendo un pueblo grande, como somos ahora, o llegar a ser una ciudad aunque sea de tamaño pequeño. Pero no dilatemos más la exposición. Comencemos.
En primer lugar nadie reivindicó la recuperación del ferrocarril que Barbastro tuvo entre 1880 y 1984 y que fue el gran hito del siglo XIX. Se luchó por el Ayuntamiento durante veinte años hasta que se consiguió y marcó un antes y un después en el devenir de Barbastro. Hoy en día, a las puertas del puerto seco de Monzón y el de próxima construcción en Tamarite de Litera, gestionados ambos por la misma propiedad de la empresa Brilén, en plena era de la descarbonización y ecologización de todo tipo de transportes, con una conexión a la red nacional ferroviaria a escasos diez km de Barbastro, a ningún candidato/a se le ocurrió poner este asunto sobre el tapete. La empresa Brilén trae desde los puertos de Barcelona y Tarragona nada más – ni menos – que 240.000 toneladas métricas de materia prima por ferrocarril, unos 160-220 km , y cuando faltan 10 km para ser recepcionadas en fábrica hay que pasarlas al camión. ¿Dónde ocurre esto, en Burundi, en la Katanga del ex-Congo Belga, en la selvática Manaos?….No. Ocurre aquí , en Barbastro, a las puertas de tu casa. ¿Será ésta la movilidad y su famoso plan del que tanto hablaron algunos candidatos?. Y si no se ven capaces de abordar este importante asunto, por favor, váyanse a su casa y dejen paso a otras personas. Este tema ferroviario da para mucho más, pero el tiempo y el espacio son limitados y hay otros temas que tratar. Siguiente.
¿Saben los señores candidatos/as que desde hace años ya la delegación provincial de Huesca del ministerio de Fomento, tiene solicitada al propio ministerio en Madrid la transformación de la carretera nacional 123 Barbastro – Benabarre en autovía, al objeto de unir las autovías Lérida – Huesca y Lérida – Valle de Arán-Francia , convirtiendo a Barbastro en un nudo de comunicaciones de primer orden?. No, no lo saben, sean honestos, porque si lo saben ¿por qué no lo debatieron? Me reitero mientras no se demuestre lo contrario: no, no lo saben. Sigamos.
Barbastro tiene un aeródromo. Oficialmente así categorizado. No, no es un campo de vuelo municipal sólo a disposición de esas personas que tienen unos autogiros para darse unas vueltas por capricho. Es un aeródromo, con todas sus servidumbres y derechos, y lo que procede es habilitarlo como tal para que cumpla su función de tener unas dignas y productivas vías de comunicación aérea que redunden en beneficio de la ciudad y los ciudadanos, sin caer, a un nivel más modesto, en el despropósito y aberración de infraestructura que supuso construir un aeropuerto como es el de Huesca, que todos estamos pagando y seguiremos pagando durante muchos años. Pues no, esto del aeródromo tampoco lo saben o sabían Vds. Venga, levanten el vuelo. Avancemos.
Se va a cumplir pronto un siglo de la llegada a Barbastro del presidente de gobierno Miguel Primo de Rivera, marqués de Estella. Eran tiempos en que el esfuerzo conjunto de Ayuntamiento ( otra vez el ayuntamiento ) y ciudadanos habían conseguido para Barbastro la ubicación de una guarnición del arma de artillería, artilleros con los cuales el dictador acabaría enfrentándose a nivel nacional y provocando el cambio de arma que serviría después en nuestro cuartel. Pero esto ahora no viene a cuento. La cuestión es que la Corporación municipal agasajó a Primo de Rivera con un banquete en el que a los postres se sirvió una tarta dónde se había ubicado un puente de chocolate, una dulce reivindicación para que se construyera un puente en el paraje del río Cinca conocido como La Boquera que uniera las dos orillas e implementara una nueva vía de comunicación con Monzón. Esta reivindicación no sólo no ha perdido actualidad con el paso del tiempo sino que se ha acrecentado. Como mínimo debátanlo, por favor. Last, but not least (por último pero no menos importante ) acabemos ya.
Existe en estos momentos la oportunidad de que el Ayuntamiento pudiera incrementar su patrimonio municipal con la adquisición de unas pocas propiedades en muy pocas manos, terreno rústico de secano, unas 550 hectáreas , y predispuestas además a una transacción de venta. Tanto a presente como a futuro es una adquisición de activos que permitiría a Barbastro disponer de un gran espacio para acoger grandes proyectos de inversión en condiciones ventajosas y que muy pocas localidades, ni cercanas ni lejanas, están en condiciones de ofertar. Entérense y …debátanlo, pónganse manos a la obra y no dejen pasar la oportunidad.
Hay más temas a debatir y sobre los que tomar decisiones, pero me llamó la atención que ninguno de estos temas de suma importancia se verbalizara en el debate, aunque es posible que sí figuren en el programa electoral de los partidos, por lo menos en el de alguno minoritario y de nuevo cuño sí me consta. Ojalá el próximo debate coja más tren y vuele más alto.





